Un club a la deriva (I). El mister.
La historia de siempre. Un club entra en barrena y todos apuntan al más débil.
A día de hoy, en el Barça y su famoso entorno el debate no es si echar a Rijkaard o no. Sólo se habla de cuándo echarle y su sustituto.
El político Laporta ya ha dicho a los medios que el problema del Barça es técnico. Públicamente ha culpado a Frank.
El presidente Laporta piensa (y se equivoca, como casi siempre) que tiene la mejor plantilla del mundo y que si no ganan es culpa del técnico. Pero vamos a dejar a Laporta, los jugadores, otros responsables e incluso el posible sustituto para más adelante; hoy sólo analizaremos la situación de Rijkaard: acusado públicamente por el presidente y abandonado por la mayor parte de jugadores (primero en el campo y ahora en los medios).
Es cierto que Frank tiene parte de culpa. Debió haberse marchado el año pasado, cuando Eto’o aireó las miserias de un vestuario consentido y el presidente no le dejó hacer y deshacer. Cuando le dijeron que Ronnie jugaría siempre por compromisos del club. Cuando confió en la profesionalidad del vestuario y le fallaron una y otra vez. Cuando propuso refuerzos y vió que ya los habían decidido Laporta, Soriano, Txiki y Cruyff. Debió haberse marchado. Pero le engañaron y se quedó. El último día antes de vacaciones hubo una conjura en el vestuario, un falso propósito de enmienda que él creyó. Y ha seguido creyendo hasta Getafe.
Probablemente con un vestuario motivado Rijkaard sea uno de los mejores entrenadores, interviene poco y les da libertad a los jugadores. Muy parecido a Del Bosque en este sentido. Y personalmente creo que como hombre del deporte ha sido un ejemplo para todo el fútbol europeo. Admirable.
Aunque como motivador de gente descontenta, a la hora de analizar los rivales, de cambiar los partidos desde el banquillo, de aumentar la riqueza táctica de la plantilla durante la temporada… es realmente mediocre. Pero esto no es extraño ni tiene porqué ser malo en el fútbol actual. A Rijkaard lo acompañas de un gran estratega y una directiva con mano dura y tienes el cóctel perfecto. ¿Recordáis a Robson y Mourinho, a Ferguson y Queiroz?. Para mí la solución ideal sería que la directiva limpiase el vestuario, apalabrase con Deco su paso al cuerpo técnico cuando se retire y confirmase a Rijkaard. Pero la directiva y director técnico del Barça están a años luz del fútbol moderno. Siguen cambiando cromos.
Conociendo a Laporta y Txiki le darán de crédito hasta Enero; viene un calendario muy difícil y las críticas les acabarán por salpicar. En este tiempo escucharemos frases como que “el Barça le debe mucho a Frank y Frank al Barça”, “tenemos confianza absoluta en él”, “nos ha llevado a grandes éxitos”, etc, etc… hasta que digan “le deseamos lo mejor”. Ni una mala frase ni una buena acción.
Y me alegraré por el Barça. Pero sobre todo por Frank. Ojalá acabe en la Premier… ya sabéis dónde, ¿verdad?
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Comentarios
La opción Deco la he propuesto por ser el mejor estratega que hay en la primera plantilla, incluído cuerpo técnico.
Yo no veo incompatible que comience a trabajar en este sentido junto a Rijkaard siendo aún jugador de campo.
En cualquier caso, sea Deco u otro, es primordial que se vayan Eusebio y Neeskens, tan buenos jugadores en el pasado como floreros en un banquillo.
Otras propuestas para acompañar a Frank: Unai Emery (UD. Almeria) y Marcelino (Racing).



Vale, muy bien, pero, ¿Qué hacemos hasta que Deco se jubile? Desde luego él sabe mejor que nadie lo que es la noche para los jugadores de fútbol….
Por otro lado, de acuerdo, hace falta gente como Frank para tranquilizar el fútbol y su entorno y los energúmenos (hinchas, entrenadores y directivos) a su casa.