Cortos cuentos de amor X

Palabras

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Todo empezó aquel confuso día de julio, mientras la ciudad se derretía y los ciudadanos buscaban como locos sombras y heladerías. Ella, en su día libre, tuvo que salir rápido porque su compañera no podía abrir la tienda, debía ir al hospital donde su madre había sido ingresada de urgencia. La huelga de autobuses (causada por la negativa del alcalde a dejar llevar a los conductores uniforme corto en verano) hizo que tuviera que ir caminando, y con tacones, pues la tormenta del día anterior le había estropeado sus otros zapatos de trabajo, más cómodos. En esas circunstancias un coche paró a su lado y un hombre, perplejo mirando un mapa de otra ciudad, le preguntó con marcado acento extranjero cómo llegar a la Plaza de los Susurros.

Ella, tímida y asustadiza por naturaleza, veía en ese desconocido la solución a su agobio matutino, pero no acababa de decidirse. Una milagrosa nube se cruzó con el sol y él se quitó las gafas, sus ojos entonces se mostraron y ella no pudo hacer otra cosa que ofrecerse a guiarle desde dentro del coche, puesto que ambos iban al mismo sitio.

Qué ojos tan bonitos, recuerda ella ahora tirada en la cama, mientras los ve cerrados, dormidos a su lado, indiferentes al amanecer, a ese amanecer en Alaska que tanto le deslumbra, abrumada, cada mañana desde hace ya seis meses, por el peso de la naturaleza.

En fin, me digo yo, un coche paró y una mujer subió.

(Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons)

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Comentarios

wena huaxo xd

ES LINDO

BONITAH FKL ,Z,DHFAA O

Lo siento pero a veces, algunas veces, no termino de comprender lo que se dice en ciertos comentarios.
Me alegro de que te guste, Weiler.

Realmente especial..me encanto :)

es una historia muy bonita

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