Trilogía de la tesis

Palabras

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Leire

El director de la tesis doctoral, pensativo, no piensa en nada. Blanco, su mente está llena de un absoluto blanco, de una paz sólo posible en el vacío. De repente un ruido, una gran mosca atrapada entre las dos hojas de la ventana, le saca de su letargo y le enfrenta a la realidad, a la futura doctora de pie frente a él y al ejemplar de la tesis que tiene entre las manos. Sus neuronas comienzan a trabajar.

-Mmm-se tiene que dar prisa, no sabe cuánto tiempo lleva ella esperando- creo que, mmm, deberías, ¿no?, cambiar el color del lomo del libro, sí, cambiarle el color, a rojo, para que se vea más el contraste con las tapas. Ahora todo el mundo lo hace así.

Leire está agotada. Sólo la salva del estallido la tremenda resaca que golpea su cabeza, maldito tequila y malditas cervezas. El color del lomo, ahora. Piensa en responder pero se da cuenta de que la gran mosca atrae ya toda la atención del jefe, que se ha levantado y juguetea con la ventana dudando entre acabar o no con ese zumbido que inunda el despacho.

Leire se va, sin despedirse y sin la tesis, y deja la puerta abierta.

El engranaje

El responsable de fijación de perspectivas doctorales de la agencia investigadora estatal estaba delante de una casilla en blanco. Debía anotar ahí las becas doctorales que serían ofertadas el siguiente año. En su mesa había toneladas de informes, de proyecciones simuladas, de propuestas distribuidas por áreas, de directrices provenientes de “arriba”, de reclamaciones de centros que se sentían olvidados.

Tenía que darse prisa, le esperaban para cenar y no podía impacientar nada menos que a la coordinadora de responsables de fijaciones, al jefe de coordinadoras y, cómo no, al responsable de cenas oficiales. El tiempo se le acababa. Se reclinó en su cómoda butaca, se rascó la entrepierna y prestó atención a la radio, justo cuando daban el número ganador del último Sorteo de Buenos Ciudadanos y Ciudadanas: 21.837. Los ojos se le abrieron, enormes ojos en su grasienta cara, y ese obtuso cerebro se iluminó por un instante. Era un buen número, y tal cual lo escribió.

Je je, siempre acabo triunfando, se decía nuestro protagonista mientras se ponía la chaqueta y visualizaba mentalmente la carta del restaurante, dudando como siempre entre las fresas con nata y el souflé.

Marta

Marta está a un paso, milimétricamente cerca de coronar lo que puede ser un trabajo brillante. Ella y su jefe llevan meses, años, buscando eso, y mañana sabrán si lo han conseguido, por fin tendrán los resultados de sus investigaciones. Han sido muchas horas en la biblioteca leyendo, en el laboratorio con sus compañeros, mucho tiempo y varios roces y tantísimas historias, tantas risas.

Ha ido a otros países, ha hablado con otros investigadores en otros idiomas, ha conocido infinidad de personas, ha reparado finos instrumentos de medición, ha defendido sus resultados, los ha criticado también. Ha discutido en largas sesiones con su director, a veces con algún resultado concreto y otras no, pero siempre con placer. Ha ido a tomar muestras a volcanes del trópico y se ha dormido llena de alcohol viendo el amanecer en la costa oeste portuguesa. Ha aprendido que un resultado inesperado no es una mala noticia. Tuvo tiempo, en estos años, hasta de perder un novio y pintar tres cuadros.

Piensa en todo eso y en mañana y en el día en que le toque defender su tesis. Lo hará con aplomo y después se despedirá de todos, de casi todos, con una sonrisa, dejando su camino para quien quiera pisarlo.

(Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons)

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Comentarios

Hay veces en las que mil palabras (o seiscientas) valen más que una imagen.

Bien por Kike.

to be kontinu… ed?

porque tiene toda la pinta, no digo más…

nunca se sabe, querida Carlota, nunca se sabe…

Entre los directores de tesis y los engranajes, lo raro es que sigan ilusionándose las pobres Martas

Me gusta lo que escribes…sobre todo los cortos cuentos de amor…y ese tonillo agridulce que tienen tus historias…seguro que conoces a Lapido,de ahi de Graná,que canta fatal pero escribe muy bien…

http://www.elpoetaelectrico.com/poemas.htm

Saludos

A.

Gracias Pomelo

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