Artículos de septiembre, 2008
Devil May Cry, sangre y demonios
Título: Devil May Cry
Lanzamiento: 2.001
Desarrollador: Capcom
Plataformas: Playstation 2
Género: Acción
Nota: el presente artículo comenta la saga “Devil May Cry”, centrándose especialmente en el primer título de la misma.
El (pen)último funcionario
Deambula por el edificio con las manos a la espalda y observa las mesas vacías, los archivadores llenos de polvo, los papeles por el suelo. La melancolía, inevitablemente, lo invade y se deja llevar por los recuerdos de aquellas mañanas, aquellos cafés, esas tertulias de lunes y esos eternos periódicos. Todo era un placer, hasta ver llover, verlas venir o simplemente cerrar los ojos e imaginar.
Seguir leyendo »
Los JJ.OO. de Pekín en imágenes (y XII)
Y con la ceremonia de clausura damos por finalizada la serie; esperamos que hayáis disfrutado de las imágenes tanto como nosotros.
Nos vemos en Londres.
Hasta siempre, Pekín.
Las Malvinas y el partido del siglo. Y Diego.
22 de junio de 1986. 115.000 espectadores. Estadio Azteca de México DF.
En un principio se iban a disputar los cuartos de final del Mundial de México entre Argentina e Inglaterra.
Pero sucedió algo más. Sucedió mucho más. El mayor espectáculo que se recuerda en un campo de fútbol.
Seguir leyendo »
Los JJ.OO. de Pekín en imágenes (XI)
Las imágenes de esta penúltima entrega pertenecen a la ceremonia de apertura.
ay, mi negrita
Todo empezó cuando nos hicimos amantes. Decidimos comunicarnos por correo electrónico. En aquel espacio privado y silencioso intercambiábamos palabras, confesiones, recuerdos, fantasías…A veces repasábamos episodios concretos: yo evocaba su imagen desnuda, ella paladeaba algún recuerdo de la última cita… No tardaron en llegar los mensajes en que las palabras se convirtieron en una pieza más del juego erótico. Sentía que me acariciaba con cada letra, como si la escritura de sus dedos se hubiera dibujado sobre mi espalda, sentía salir el calor de la pantalla para entrar por mi piel y subir hasta la nuca dejando un rastro erizado. Los periodos entre encuentro y encuentro se llenaron de mensajes que fueron ganando en intensidad, compitiendo a veces con el erotismo de los encuentros reales. No podía recibir un nuevo correo sin evocar el tacto de su piel, su última mirada amenazante, el último hallazgo…
Pronto dejé de asociarlo a imágenes o recuerdos concretos. Conectaba el ordenador y la sola visión de un mensaje recibido en la bandeja de entrada bastaba para hacerme sentir un latigazo cálido bajo el vientre que se expandía desbocado por el cuerpo. La mera aparición del título remarcado en negrita, ese grosor inusual y transitorio, se convirtió en una pulsión inmediata e infalible. Empecé a entrar en el correo de forma compulsiva, a cualquier hora, como quien busca su dosis.
Poco a poco, me fui volviendo incapaz de leer cualquier texto que tuviese unas palabras regruesadas. Cualquier encabezado, cualquier título, cualquier énfasis… me turba por completo y tengo que retirar la vista exaltada del papel, con una inquietud que empieza a recibir miradas extrañas que se buscan entre sí. Ya apenas soy capaz de trabajar. No puedo elevar la mirada a la barra de herramientas. Me desarma la sola idea de deslizar el cursor por esa N de trazos robustos, como músculos tensados del esfuerzo un segundo antes del final.
A veces, cuando no hay nadie cerca, no puedo evitar remarcar de vez en cuando la última frase que acabo de escribir. Entonces se acerca alguien y me apresuro nervioso a deshacer la marca. Casi me pillan, pienso, entre acelerado y confundido…
Mi adicción al ordenador ha terminado separándome de ella.
Fue idea suya que viniera a verle, doctor.
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons
Los JJ.OO. de Pekín en imágenes (X)
Briony Cole y Melissa Wu (Australia).
Mamma Mia! La película
Título original: Mamma Mia!
Director: Phyllida Lloyd
Música: Stig Anderson, Benny Andersson, Björn Ulvaeus
Guión: Catherine Johnson
Intérpretes: Meryl Streep, Pierce Brosnan, Colin Firth, Amanda Seyfried, Julie Walters, Stellan Skarsgard, Christine Baransky
Nota: el presente artículo no destripa ningún aspecto fundamental del argumento de la película (no podría aunque quisiera, dado que prácticamente carece del mismo)
Eduardo Galeano: “El Cuadro”
Título: El Cuadro
Autor: Eduardo Galeano
Llevaba el pelo suelto, llovido sobre los hombros. Era una de las muchas mujeres que recogían amapolas en sus canastas.
En alguna ciudad de China, quién sabe dónde, quién sabe cuándo, dos amigos estaban contemplando ese cuadro, pintado por quién sabe quién, que mostraba la cosecha en un campo de flores. Uno de los dos amigos, quién sabe por qué, tenía la vista clavada en esa mujer. Él no podía dejar de mirarla, hasta que por fin ella le devolvió la mirada, dejó caer su canasta, extendió los brazos y, quién sabe cómo, se lo llevó.
Él se dejó ir hacia el alto lugar adonde no pueden llegar estas palabras que quisieran contar lo que ocurrió. Y con esa mujer pasó las noches y los días, quién sabe cuántos, hasta que un ventarrón lo arrancó de allí y lo devolvió a la sala donde su amigo seguía plantado ante el cuadro.
Tan brevísima había sido aquella eternidad que el amigo ni se había dado cuenta de su ausencia. Y tampoco se había dado cuenta de que esa mujer, una de las muchas mujeres que recogían amapolas en sus canastas, llevaba ahora el pelo recogido, atado en la nuca.
Los JJ.OO. de Pekín en imágenes (IX)
Equipo olímpico ruso de sincronizada






