Eduardo Galeano: “El Cuadro”

Palabras Relatos

Título: El Cuadro

Autor: Eduardo Galeano

Llevaba el pelo suelto, llovido sobre los hombros. Era una de las muchas mujeres que recogían amapolas en sus canastas.

En alguna ciudad de China, quién sabe dónde, quién sabe cuándo, dos amigos estaban contemplando ese cuadro, pintado por quién sabe quién, que mostraba la cosecha en un campo de flores. Uno de los dos amigos, quién sabe por qué, tenía la vista clavada en esa mujer. Él no podía dejar de mirarla, hasta que por fin ella le devolvió la mirada, dejó caer su canasta, extendió los brazos y, quién sabe cómo, se lo llevó.

Él se dejó ir hacia el alto lugar adonde no pueden llegar estas palabras que quisieran contar lo que ocurrió. Y con esa mujer pasó las noches y los días, quién sabe cuántos, hasta que un ventarrón lo arrancó de allí y lo devolvió a la sala donde su amigo seguía plantado ante el cuadro.

Tan brevísima había sido aquella eternidad que el amigo ni se había dado cuenta de su ausencia. Y tampoco se había dado cuenta de que esa mujer, una de las muchas mujeres que recogían amapolas en sus canastas, llevaba ahora el pelo recogido, atado en la nuca.

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Comentarios

Tengo el cuerpo todo lleno de palabras. En los análisis de sangre, siempre aparecen más palabras que glóbulos:

—El colesterol está dentro de los límites, pero las palabras… —me dice el médico, y frunce el ceño.

Las palabras me caminan adentro, mientras yo camino. En mis ires y venires a lo largo de la costa de Montevideo, las palabras van y vienen todo a lo largo de mí: ellas se buscan, se encuentran, se juntan, y juntas crecen y se van convirtiendo en cuentos que quieren ser contados. Entonces las palabras golpean a las puertas de mi cuerpo, la puerta de la boca, la puerta de la mano, queriendo salir, queriendo darse, mientras yo me dejo ir por la orilla del río ancho como mar. Fue a la orilla de ese río-mar donde alguna vez también yo golpeé a las puertas de un cuerpo, queriendo salir, queriendo darme, y fui nacido.

E.Galeano

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