El Barça de Pep

Con el de ayer han sido ya 23 los partidos que ha dirigido Pep Guardiola al F.C. Barcelona: 6 amistosos, 6 partidos de Champions (dos de la previa), 1 de la Copa de Cataluña, 1 de la Copa de España y 9 de Liga.

La temporada no ha hecho más que empezar, pero ya podemos distinguir las líneas maestras del proyecto de Pep Guardiola.

Y lo cierto es que la cosa promete.

No negaré que su elección como responsable del primer equipo no me pareció la más acertada. Y mantengo que era (es) un entrenador con un increíble futuro, pero el riesgo que se ha corrido con él era innecesario. Sólo hay que imaginarse lo que hubiera pasado en caso de prosperar la moción de censura.
El caso es que le han dejado trabajar con tranquilidad y ya se empiezan a ver los frutos.

La confección de la plantilla

Uno de los mayores problemas que iba a encontrar Guardiola era el vestuario. Jugadores acomodados, prejubilados o de dudosa calidad se habían hecho fuertes.
Se hizo una limpieza a fondo: Zambrotta, Ronaldinho, Edmilson, Dos Santos, Ezquerro, Deco, Thuram y Oleguer.
Los casos más polémicos eran los de Márquez y Eto’o.
El primero, totalmente desahuciado para la práctica del deporte de élite tenía un pie y medio fuera del club. Pep lo consideraba imprescindible para jugar el balón desde la defensa y no veía sustituto en el mercado. Y ahí tuvo su primer gran acierto, recuperar mentalmente a Márquez.
El caso del camerunés estaba claro. Era el jugador con más caché de la plantilla, hacía falta dinero para fichar y el primer objetivo de Pep era que el vestuario fuese una balsa de aceite.
Declaró públicamente que no contaba con él, demostrando su inexperiencia y sus ganas de demostrar quién mandaba en el vestuario.

Semanas después enmendó su primer error rectificando su opinión respecto a Eto’o (y Gudjohnsen) al ver su actitud en los entrenamientos.
Entre otras actuaciones también hay que destacar la impecable gestión del problema de Messi con las Olimpiadas y sus continuos esfuerzos por recuperar a Henry.
Esto último demuestra el tipo de entrenador del que estamos hablando. La presión popular a favor de Bojan es enorme y Henry no ha dado muchos motivos hasta ahora para confiar en su recuperación, pero si sabe gestionar las ganas de jugar de Bojan y consigue recuperar a Henry, habrá multiplicado el valor de su plantilla.

Aún así, la confección de la plantilla no es la ideal: Iniesta no tiene sustituto en la izquierda y la defensa está cogida con alfileres ya que Milito está lesionado hasta enero, no ha conseguido integrar a Cáceres y Rafa Márquez defensivamente es bastante flojo, sus despistes cuestan goles.

La renovación del método

También hablamos aquí del famoso informe de Mourinho, que realizó a petición de Ingla y Txiki cuando estaba muy cerca de fichar por el Barça. Marc Ingla era el encargado de renovar toda la esctructura que rodeaba al primer equipo y convirtió el informe en su hoja de ruta particular.
Cuando se decidieron por Guardiola, simplemente le informaron de la reestructuración, pero no fue Pep el que la propuso. Al César lo que es del César.

Las aportaciones de Pep

Una vez puesta en marcha la nueva estructura, es obvio que el principal beneficiado y responsable es el entrenador del primer equipo.
El cuerpo técnico ha coincidido en que los picos de forma sean en Diciembre (partidos contra Sevilla, Valencia, R.Madrid y Villareal) y Marzo-Abril.
Asimismo han solicitado un plan especial de recuperación para Xavi, Puyol e Iniesta (por la Eurocopa) y otro para Márquez y Messi por su delicado físico. Si el partido lo permite, los sustituidos serán ellos y Eto’o (por su rodilla).
En cuanto a la preparación física, un sobresaliente en planificación. ¿Cuántas lesiones musculares ha habido hasta el momento?

El otro aspecto que ha revolucionado Guardiola ha sido la disciplina de grupo. Multas por llegar tarde al desayuno en grupo (600 €), por no estar en casa a medianoche (2000 €) y por llegar tarde al entrenamiento (6000 €). No hay estrellas ni fuera ni en el campo, todos son iguales y de ahí la irrupción de la cantera.
Sabe el valor que tiene y por eso está obsesionado con que el vestuario sea una piña. Si lo consigue, triunfará.

Sobre el campo

Una de sus máximas es que “se juega como se entrena” (esta la aprendió de Van Gaal). Y los entrenamientos han cambiado radicalmente. De los rondos se ha pasado a entrenar la posición. Una y otra vez. Posicionamiento en el campo. Vídeos individualizados de dos minutos a cada jugador. Lo que hace bien y lo que hace mal. Posición. La clave para ser más resistentes y parecer más rápidos (no llegar, estar).

La otra gran aportación respecto a los últimos años es la estrategia. Mucho más trabajo de las jugadas a balón parado, jugadas que abren muchos, muchos partidos.

Hasta el momento hemos podido comprobar que está intentando coger lo mejor de cada maestro que ha tenido. La presión arriba de Rijkaard, las diagonales de Cruyff (Koeman/Márquez), el posicionamiento de Van Gaal y la estrategia de Capello.
Sin duda es un técnico muy ambicioso.

Los logros

En cuanto a intenciones hasta el momento no se puede pedir más. Y a eso hay que añadir una realidad muy tangible: el descubrimiento del canterano Sergio Busquets. Sorprendente.
Pero siendo honestos, aún no ha jugado contra equipos de nivel: el grupo de Champions es de risa (Basilea, Sp. Lisboa y Shakhtar), las otras eliminatorias más aún (Wisla, S. Andreu y Benidorm) y en Liga los más fuertes han sido el Almería y el At. Madrid (y ambos en casa).

En ese aspecto, el calendario y el entorno han sido muy benevolentes con Pep.
Pero tampoco es verdad lo que dicen muchos, que aún no ha ganado nada; lo cierto es que Pep Guardiola ha ganado credibilidad.

Y eso le da lo que más necesitaba: tiempo.

Comentarios

lo que se aprende aquí…

@josemalo
No me lo puedo creer, ¿te lo has leído hasta el final?
… gracias!

síiiiiiiiii,

todo eso está muy bien, y es tan guapo,

ay…

Deja un comentario