crisis

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- Buenas tardes.
- Hola, buenas.
- Pase adelante, siéntese, por favor.
- Gracias.
- Entonces, me había empezado a hablar usted… de su crisis.
- Sí, eso es.
- Bueno, cuénteme…Póngase cómodo, por favor.
- Sí, verá. Lo cierto es que estoy teniendo una mala racha, ¿sabe?
- Sí…
- … yo tenía una relación estable y tuve una ruptura inesperada…
- Ajá.
- Y… también estoy recién desempleado, ahora la cosa está mal en general ¿verdad?…
- Así es.
- …y bueno, como ya tengo cierta edad…o sea, soy joven, sí, pero tampoco un chaval, ¿ve? pues había pensado aprovechar…
- Sí…
- Aprovechar para tener ya la crisis de los cuarenta.
- Bien. ¿Y…?
- Y… que no me sale.
- Pero no debe preocuparse por eso, no debe tener prisa. La crisis de los cuarenta no es fácil.
- Sí, ya sé. Pero es que a veces me siento perdido, no encuentro motivos para entrar en crisis.
- Bueno. Veamos el lado positivo. De momento usted ya tiene una crisis, chiquita, pero crisis, ¿no es así?
- Bueno, sí, un poco, no sé si crisis es mucho decir, lo mío es más humilde, un pequeño bajón circunstancial…
- No crea, no crea… No está nada mal. Dice que terminó su relación sentimental, ¿no es cierto?
- Sí, mi novia me dejó. No sé por qué, la verdad…
- Bueno, por algo sería.
- Y…no sé…
- ¿Y su trabajo?
- Pues, sencillamente, se acabó el contrato y no me renovaron.
- Sí, la verdad es que no es gran cosa…
- Sí…ya lo sé. ¿Ve? Y empiezo a impacientarme, porque yo pensé que como ahora hay crisis económica, pues que estaría bien tener ya mi crisis personal y así me la quito, ¿sabe? Porque imagínese que ahora llegan las vacas gordas y entonces yo me hundo, eso sería feo… ¿verdad? además ahora está… no sé… como de moda.
- Bien, entiendo. Déjeme pensar… hagamos un análisis más detenido. Veamos ¿qué edad tiene usted exactamente?
- Voy a hacer treinta y nueve.
- Bueno, la verdad es que para su edad, debo decir que ya debería haber alcanzado ciertas… conquistas, digamos, haber quemado ciertas etapas ¿no es cierto?
- Eso pienso yo: qué inmaduro soy…aun no formé una familia…ni siquiera tengo una casa ni un empleo fijo… Pero el caso es que luego no me afecta tanto, ¿sabe? Estoy más o menos bien. Por eso no sé cómo hacer…
- A ver. Seamos objetivos. Si me permite, lo que yo veo es que tiene usted una edad… y de repente se ve sin trabajo. Por lo que sé, en su vida ha ido dando unos bandazos que yo diría que no son normales…
- Hombre, no sé si es para tanto…
- Cómo. Claro que es para tanto. Su desorientación existencial es muy notable.
- ¿En serio?
- Sí, sí. Y lo de su pareja… perdón, ex pareja, ¿no le parece que es un golpe duro? Yo no he conocido… en fin, quiero decir, a nadie le dejan así. Y mire que por aquí pasa gente… Y de hecho a esta altura lo normal sería estar emocionalmente más establecido. Pero usted ha sido incapaz de sostener una sola relación en toda su vida. Empiece a pensar que el problema es suyo.
- Hombre, yo creo que también tuve mala suerte…
- ¿Mala suerte? Mala suerte dice… ¿y qué hay de sus padres?
- ¿Qué les pasa a mis padres?
- Cuéntemelo usted. ¿Por qué cree que no le querían?
- Hombre, yo no he dicho que…
- Claro que lo ha dicho. No ha parado de decirlo a través de sus actos a lo largo de treinta y nueve años. Sus padres no le querían y usted lo refleja en una inseguridad patológica. Es incapaz de mantener una relación saludable. Probablemente la precariedad afectiva de toda su trayectoria vital sea responsabilidad suya. En el fondo, no ha sabido formarse, digamos, una vida.
- ¿Eso cree?
- Sí. Lo cierto es que no ha construido nada. Eso es un dato objetivo. No lo digo yo.
- Bueno… la verdad es que… puede que tenga razón. Yo… pero ¿tan mal estoy? tampoco quisiera exagerar…
- Yo no quisiera verme en su lugar.
- Ya. Vaya… En fin. Yo… ya me siento peor. La verdad es que no sabría cómo agradecerle…
- Me limito a hacer mi trabajo… Piense todos los días en lo vacía que está realmente su vida y le garantizo que entrará en una espiral depresiva. Hágalo con sinceridad, no necesita engañarse. Y si siente mejorías puntuales no debe preocuparse. Remitirán. Mi opinión profesional es que usted no tiene un solo motivo sólido para encontrarse bien.
- No sabe cómo le agradezco.
- No hay de qué, hasta la próxima semana. ¿Sabe que está progresando mucho?
- Y bueno…

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Comentarios

“Yo no quisiera verme en su lugar.”… ja ja ja.
Muy bueno ratilla.

bravo! bravo!

Muy bueno, me ha gustado mucho, irónico, real y sobre todo ¡¡¡magistral!!!
Enhorabuena.

y …gracias!

y estaba claro que además “Sus padres no le querían” , ja,ja, me ha encantado y mucho ..mmmhh y …una crisis a los 35 ,cómo se sabe si es una de los 30 retrasada o una de los 40 que uno ha adelantado?

suerte que igual que se puede elegir entrar en crisis, se puede elegir ser feliz! que me ha gustado mucho.
desorientación existencial decia?

Grande…buenissima historia…

hombre, tiene mucho de cierto esta historia, al final nos dejamos influenciar por todo y todos, va a ser que si queremos también tenemos crisis….

jajajaja….”su desorientación existencial es muy notable.”
es buenísimo!!!!

je,je, muy bueno, no hay como recurrir a un profesional en caso de necesidad.

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