El calendario ATP y la Copa Davis
El pasado fin de semana terminó una de las competiciones más prestigiosas del mundo del deporte, con una emotiva tradición a sus espaldas. Nos referimos a la Copa Davis, el torneo que encumbra cada año al mejor combinado nacional de tenis masculino.
Contra todo pronóstico España ganó su tercera Copa Davis, esta vez en casa de su rival, Argentina. Obviamente argentinos y españoles han (hemos) vivido de una forma muy intensa cada partido, disfrutando, sufriendo, saltando, maldiciendo.
Pero para los aficionados al Tenis del resto del mundo (y hablo de El Tenis, el deporte) esta final de la Copa Davis ha sido una tomadura de pelo.
La ATP
Se supone que hay un organismo a nivel internacional que protege la práctica de cada deporte. En el caso del tenis debería ser la ITF (Federación Internacional de Tenis), pero la extrema profesionalización de este deporte ha otorgado esa función a la ATP (Asociación de Tenistas Profesionales) relegando a la ITF a un papel más anecdótico que secundario.
La ATP fue creada en 1972 con la intención de proteger y velar por los intereses de los jugadores masculinos de tenis. Pero desde 1990, la asociación ha organizado el circuito principal de tenis masculino a nivel mundial, conocido como ATP Tour (los anteriormente denominados World Championship Tennis).
La ATP se nutre de los ingresos publicitarios y de las comisiones que pagan los políticos de turno por tener un torneo ATP en su ciudad. Sus ingresos son elevadísimos. Esto es posible sólo si las mejores raquetas del mundo participan en todos los torneos. ¿Y cómo hace la ATP para conseguir ese nivel de implicación? pues con unos maravillosos premios en metálico para los jugadores y un sistema de puntuación que obliga a jugar constantemente para puntuar.
Los jugadores siempre han estado encantados con la ATP, pero en los últimos años se están escuchando las primeras quejas. El motivo es que la ATP, aquejada de una particular fiebre del oro, no deja de apretar un calendario de por sí agotador.
Por ejemplo este año la temporada de tierra batida ha sido infernal. En menos de un mes, del 21 de Abril al 18 de Mayo, se han jugado 3 Masters Series (Montecarlo, Roma y Hamburgo) y el Conde de Godó (Barcelona). Una semana después comenzó Roland Garros.
Rafa Nadal, el principal perjudicado con este calendario ha sido de los más críticos:
Muchas cosas tienen que cambiar porque ahora, los jugadores, no tenemos confianza en la ATP. (…) Están destruyendo el circuito europeo que ha sido el soporte del tenis durante muchos años.
Es totalmente imposible mantener las cuatro semanas un nivel alto. Los que han hecho este calendario se lo deberían replantear. Estoy cansado de quejarme, pero es lo único que me queda. Es cierto que he recibido algún e-mail de los de arriba (como respuesta a sus quejas), pero qué te voy a contar, como siempre, acaban haciendo lo que les da la gana.
Cuando falle algún jugador, en Roma, Barcelona o Hamburgo, que no nos echen la culpa a nosotros. Que llamen a la ATP y les den las gracias”
No era la primera vez que se quejaba públicamente. En el torneo de Indian Wells, en el inicio del circuito americano, recordó que los tenistas tenían que pasar un mes en Estados Unidos para disputar únicamente dos torneos (Indian Wells y Cayo Vizcaíno).
Como no podía ser de otra forma, el final de temporada ha sido desolador.
El último torneo individual ha sido la Copa Masters que enfrenta a las 8 mejores raquetas del mundo. Un torneo tremendamente atractivo que los amantes del tenis esperan todo el año.
Pero no acudió Nadal, lesionado. Y Federer y Del Potro llegaron muy tocados. Y hasta 25 tenistas renunciaron a la plaza de suplente del torneo supuestamente más prestigioso del año.
Andy Roddick se lesionó durante el torneo y tuvieron que llamar a Radek Stepanek, nº 26 del mundo, que estaba de vacaciones. Para hacer más dantesca la situación, perdió el equipaje y jugó con una raqueta de Djokovic y unos calcetines de Murray. El Torneo de Maestros.
La Copa Davis
Y para finalizar la temporada, en el último lugar del calendario tenístico, la Final de la Copa Davis. Frente a frente Argentina y España, dos de los mejores combinados nacionales junto a Rusia y EE.UU.
Nadal, el mejor jugador del mundo, no viaja, lesionado. El nº 1 de Argentina, Del Potro, infiltrado, con las uñas doloridas, negras, esperando que acabe la temporada para operarse.
Argentina:
nº 09 – Del Potro
nº 11 – David Nalbandian
nº 48 – Jose Acasuso
nº 56 – Agustín Calleri
España:
nº 12 – David Ferrer
nº 16 – Fernando Verdasco
nº 31 – Feliciano López
De los jugadores que iban a jugarse La Ensaladera, sólo uno se encontraba entre los 10 mejores del mundo.
En el primer partido, Nalbandian le pasó por encima a Ferrer, en un estado de forma lamentable después de la magnífica y agotadora temporada que ha realizado.
En el segundo sucedió justo lo contrario, Feliciano López ganó a Del Potro, que llegó a Mar del Plata tras 30 horas de vuelo, con el cambio de horario a cuestas y lesionado.
Llegó el punto que todos consideraban decisivo, el partido de dobles. Para el que no lo sepa, hay dos clasificaciones ATP, la de individuales y la de dobles.
En el partido de dobles que rompería el desempate se enfrentaban Nalbandián y Caleri contra Verdasco y López. Según el ranking ATP de dobles eran el nº 141 y el nº 72 contra el nº 52 y el nº 42. Vuelvo a recordar que estamos en La Final.
El partido acabó con victoria para los españoles, con lo que se llegó al último día 1-2.
Llegó el enfrentamiento definitivo. Lesionados Nadal y Del Potro y machacados física y psicológicamente Ferrer y Calleri.
Resultado: el último partido de la temporada, el que decide la selección campeona del mundo lo juegan Jose Acasuso y Fernando Verdasco. El nº 48 contra el nº 16.
Y el partido fué para enmarcar. Nada menos que 78 errores no forzados, 11 dobles faltas y más de la mitad de los puntos de red fallados (11/24).
La rabia, la tensión, la emoción fueron inmensas. Pero El Tenis no hizo acto de presencia.
Lo más preocupante es que, a día de hoy, nadie lo ha echado en falta.
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Comentarios
Está fenomenal, la verdad es que tienes toda la razón, esa saturación de partidos va en contra de los tenistas, y por tanto del tenis. En España y Argentina hemos seguido la Davis por motivos evidentes, pero me gustaría conocer las audiencias en el extranjero.
Me recuerda, salvando las evidentes diferencias, a lo que ocurre en España con la Copa del Rey de fútbol, trofeo totalmente denostado al que los grandes acuden con los suplentes para caer a las primeras de cambio y liberarse el calendario de partidos.






qué bueno! enhorabuena!!!