Turritopsis dohrnii: el ave, el río y el néctar.
El Turritopsis dohrnii es un hidrozoo con aspecto de medusa.
Lo que le hace especial, muy especial, es la increíble capacidad de reiniciar su ciclo vital, lo que ha hecho a los biólogos calificar estos organismos como potencialmente inmortales.

Los adultos tienen la forma de unas campanas gelatinosas que recuerdan a sus parientes las medusas; en condiciones normales se reproducen con espermatozoides y huevos.
En caso de emergencia, sin embargo, la campana se hunde y el globo de piel se pega a una superficie en el fondo. Allí, las células del Turritopsis parecen invertir su estado vital. Cuando el globo crece otra vez, se convierte en el pólipo con pedúnculos de la juventud y madura en una campana libre y extendida.

En palabras de la experta M.P. Miglietta de la Universidad Estatal de Pennsylvania:
es el equivalente a una mariposa que regresa a ser oruga”
Podéis encontrar una explicación más detallada del ciclo de vida aquí.
A partir de ahora les espera un apasionante trabajo a científicos e investigadores. Nuevas ideas sobre evolución, transdiferenciación y quién sabe si un sustituto para las células madre.
Yo sin embargo soy más de perder el tiempo y conforme terminaba de leer el artículo, sin darme cuenta, me he puesto a pensar en… un pájaro.
El ave
En el Antiguo Egipto lo llamaban Bennu y fue asociado a las crecidas del Nilo, a la resurrección y al Sol.
Como el Bennu representaba la creación y la renovación, estaba relacionado con el calendario egipcio. De hecho, el templo de Bennu era célebre por las clepsidras y otros dispositivos para medir el tiempo que en él se custodiaban.
Bennu era considerado el ba (personalidad espiritual del difunto, mediadora entre el mundo de los dioses y la Tierra) de Atón, Osiris o Ra.

Según el antiguo mito egipcio, el Bennu se había creado a sí mismo del fuego con que ardía un árbol sagrado en uno de los recintos del templo del Ra. Otras versiones dicen que el pájaro Bennu surgió del estallido del corazón de Osiris. Según la tradición, Bennu se posaba sobre un pilar sagrado que era conocido como Benben, el lugar más santo de la Tierra.
Todas las culturas y religiones han adoptado y adaptado este mito: el Ave Fénix, asociándolo con la inmortalidad, la resurrección y el triunfo contra la adversidad, renaciendo de sus propias cenizas. Uno de sus dones más conocidos es que sus lágrimas son curativas.
Ya lo tengo. Turritopsis dohrnii: las lágrimas de Bennu.
Je je, me gusta.
Joder, qué tarde se me ha hecho. Qué manera de perder el tiempo, por Dios. La que he montado con un simple artículo. Me tengo que poner a currar. ¿Qué tenía qué hacer hoy…? ¡espera!, ya sé de dónde han salido los Turritopsis: del río Estigia.
El río
En la mitología griega el río Estigia constituía el límite entre la tierra y el mundo de los muertos, el Hades, al que circundaba nueve veces. El Estigia, el Flegetonte, el Aqueronte y el Cocito convergían en su centro formando una gran ciénaga.

La leyenda también cuenta que el Estigia volvía invulnerable cualquier parte del cuerpo que se sumergía en él. Así, Tetis bañó a su hijo Aquiles en el río y éste logró la invulnerabilidad, a excepción del talón por el que su madre lo sujetó al sumergirlo y que se convirtió así en su único punto vulnerable.
¿Qué te parece? Eternos, alcanzaron el mundo de los vivos, nuestros océanos, remontando el Estigia.
Turritopsis dohrnii: los guardianes del Hades.
¡Jua jua, me encanta!
¿Cuánto tiempo habré perdido con esto?, qué desastre. En media mañana no he hecho NADA. Verás tú cuando se ent… el Amrita… ¿y si el Amrita salía de los Turritopsis dohrnii? ¡Eso sí que sería una gran historia!
El néctar
Amrita es una palabra en sánscrito que significa sin muerte. Suele aparecer en los textos clásicos como un néctar y el concepto es el equivalente al de la Ambrosía, conocida como alimento de Dioses, de inmortales.
La encontramos en multitud de textos y leyendas, pero especialmente en uno de los grandes mitos del Hinduismo: el del Batido del mar de leche, que dice así:
Al principio de los tiempos los dioses (deva) y los demonios (asura) eran todos mortales, y luchaban entre ellos por el dominio del mundo. Los dioses, debilitados y vencidos, solicitaron la ayuda de Vishnú, quien les propuso que unieran sus fuerzas a las de los demonios para extraer el amrita, el néctar de la inmortalidad, del océano de leche.

Para lograr esto tenían que coger las hierbas mágicas del mar, cortar el monte Mandara de forma que se pudiera colocar su cima sobre el caparazón de la tortuga Kurma y utilizar la serpiente Vasuki, el rey de los Naga, para poner la montaña en rotación de manera que batiera el océano.
El océano se hizo lechoso y se convirtió en manteca. Los dioses continuaron batiendo la mezcla y lentamente surgieron catroce cosas preciosas: entre ellas, el sol, la luna, Lakshmi (la esposa de Vishnú) y finalmente, Dhanvantari, llevando el amrita.
Se dice que en cuanto los demonios vieron la copa con el néctar se precipitaron sobre Dhanvantari y la robaron. Vishnú se transformó rápidamente en Mohini, la mujer más bella del mundo; los demonios quedaron extasiados y paralizados, momento que aprovechó Vishnú para quitarles la copa y dársela a los dioses.
Aunque otra versión dice que la forma femenina del dios Vishnú hizo formar en fila a todos los dioses y todos los demonios. Primero le entregaría un trago a cada semidiós y luego repartiría el resto entre los demonios. Entonces el demonio Rahu adoptó forma de semidiós para participar de la primera dosis de néctar. Cuando le tocó su turno y levantó la copa para tomar una gota de néctar, Soma (dios de la Luna) se dio cuenta y avisó a Vishnú, que cortó la cabeza al demonio con su disco chakra. Como Rahu ya tenía la gota de néctar en la boca, su cabeza se volvió inmortal, quedó colgada de la bóveda celeste y cada cierto tiempo se come a la Luna en venganza.
De esta forma explicaban los hindúes en la antigüedad los eclipses de luna.
Increíble la historia de los Turritopsis.
Y sí. Definitivamente, me gusta perder el tiempo.
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Comentarios
Me encanta que la gente pierda el tiempo y que el resto nos enteremos. Turritopsis dará que hablar, por supuesto, pero es el océano de manteca el que penetrará pata siempre en mis sueños.
Aupa
¡Gracias!
ha sido algo bastante experimental, es cierto. Además de contar algo me apetecía contar a alguien.
Me alegra mucho que os haya… hecho perder el tiempo.
está MUY BIEN!! yo hasta ahora también soy inmortal, mientras no se demuestre lo contrario.
eso es. lo he decidido.
mientras esté vivo, seré inmortal.


Caótico, errático… y sin embargo muy interesante. Realmente era difícil conseguir esa combinación.
Desde luego la explicación de la desaparición puntual de la Luna mola mucho más que la actual.