Cortos cuentos de amor XVII
Y yo, desdichado, me pregunto: ¿Cuándo volverá mi amada? Deambulo por la vida triste, pensando siempre en el alma de mi alma, en la flor entre las flores, en la joya más maravillosa del universo completo. Ay, con lo feliz que yo era y ahora así me encuentro, sumido en la más absoluta melancolía, dejado al margen de la felicidad, viendo pasar besos y caricias mientras rasco mi colorado culo.
Ya no me afeito. Dejé el trabajo y compré una túnica y desde entonces es mi único atuendo. Los platos se amontonan en la fregadera, el polvo es el rey de la casa y ya nunca encuentro a Harry, el hámster que ella dejó al irse. Mis lágrimas se mezclan con sus excrementos. En la calle los niños me tiran piedras y los viejos me escupen. Yo gruño y guardo restos de comidas de los contenedores en mi abundante barba. No siempre es así, no, los días de lluvia me desnudo y salto en la plaza, contento de limpiarme, olvidando por unos instantes la amargura de mi existencia.
Todo el barrio me conoce. Me han hecho varias entrevistas, cuando se atreven a acercarse a menos de un metro de mi turbadora presencia. Soy colaborador habitual en diversos blogs sobre higiene y desgana. Al leer mi descripción, en textos como éste, me gusto, me gusta, siento algo extraño en el estómago, pienso en lo que me he convertido. Quizá escriba mis memorias, si Harry respeta el portátil que manejo.
Soy todo un personaje. Gracias, amor.
(Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons)
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Comentarios
qué bueno! me ha encantado!
me ha recordado lo que italo calvino destacaba de los cuentos populares cuando hablaba del ritmo y la concisión, la cantidad de cosas que pasan en un párrafo.
vaya que sí, de un párrafo a otro hay una ruptura, va cambiando la perspectiva y la forma de ver al protagonista drásticamente
Amor a primera vista
Recuerdo aquel día que te vi
Y que me miraste a los ojos
En ese momento me enamore de ti
Y nos miramos el uno al otro.
Recuerdo el azul de tus ojos
Como el azul de un mar ardiente
Y tus miradas penetrantes
Como si estuviera hipnotizándome.
Recuerdo esas miradas con pasión
Y con sentimientos de amor
Miradas que se manifestaran
Bajo una noche sentimental.
Ambos nos miramos a los ojos
Y con nuestras miradas hablamos
Y el producto de ese dialogo
Fue que tú y yo nos besamos.
Con los ojos nos conocimos
Con los mismos nos enamoramos
Y si ambos fuéramos ciegos
Nunca nos hubiéramos amado.
autora:beimar carreño



¡Qué bien me cae este tipo!
Y Harry.