El Iluminado, El Pastor y Cruyff
Guardiola lo hace todo bien, o eso parece. Su equipo juega de maravilla, los jugadores responden, el balón rueda rápido y entra una y otra vez en la portería contraria. Todos quieren ganar, y mucho, y poco a poco lo van haciendo, y nosotros deleitándonos con el toque y la precisión. Además parece educado, no se altera, nunca tiene un mal gesto ni una respuesta fuera de tono. Habla como si tuviera sentido común, algo extraño en el fútbol español. Con eso sólo todo iría bien, pero encima cuida su barba, viste “moderno” y escucha Coldplay. Es un chulo, va de chulo, o eso piensa la mayoría. A mí no me gusta su música, ni su ropa, pero creo que no es prepotente aunque estoy seguro de que sí lo será, y mucho, cuando gane títulos con su bonito juego, cuando marque el paso del fútbol europeo. Vacilará a la prensa, moverá las posiciones, sus palabras serán crípticas y su ego superará entonces al de Cruyff y su sombra se alargará muchos años. Ahí será, cuando sea de verdad El Iluminado, cuando se hará divertido para nosotros, espectadores de la cosa con la única misión de disfrutar.
Y un ego que debe andar subido es el de Florentino, aclamado y rogado por las encuestas y por tantos especialistas. El salvador no dice nada pero sabe que él es el esperado. Su familia le pedirá que no, sus socios en ACS le sugerirán que no y su médico le aconsejará que no lo haga. Dinero tienen de sobra y poder también. Pero siempre hace falta más y, sobre todo, siempre es reconfortante un baño de multitudes, sentirse aclamado por miles de personas, verse a sí mismo como El Pastor que por fin ha vuelto y que traerá al rebaño a los mejores corderos. Tentador, muy tentador. Cruyff, de nuevo él, fue tentado y no volvió porque su huella ya estaba impresa en su club y porque pensó que así su imagen crecería día a día y nadie recordaría hoy a tipos como Korneiev. Florentino pensará lo mismo. Aunque se dude de la profundidad de la marca que dejó sabe que el tiempo la hará más honda. Pero también piensa en Zidane, en recalificaciones, en Iberdrola, en galas en Ginebra, en reuniones en Ucrania, en su altar del Bernabeú y en los bufones de la corte. No sólo importa el dinero cuando se mete por el medio el ego y mucho más dinero.
La estética gobierna el juego y las decisiones. Días felices nos esperan, espectadores de la cosa. Nuestra misión está chupada.
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Comentarios
Pues a mí me da la impresión de que algo prepotente sí que es ya Guardiola. En cuanto a Cruyff, creo que es uno de los entrenadores más sobrevalorados de la historia.
Cuando has citado a Korneiev me has recordado a otro crack de la época: ¡Escaich!
De acuerdo con Quini en lo de Guardiola, pero no en lo de Cruyff.
Como director técnico (fichajes) fue bastante mediocre (no olvidéis a Jose Mari, Gica Hagi, Prosinecki, Romarito…) pero como entrenador, simplemente revolucionó el fútbol mundial.
A Lluis: no critico a Guardiola, al revés, dejo claro que hace un fútbol que es una maravilla y que creo que así ganará títulos. El resto es un ejercicio de imaginación basado en la intuición de que será muy grande. Y cuando alguien se da cuenta de que es muy grande empieza a hacer cosas raras…
A Quini: no he leído ni visto nada de Guardiola de lo que se pueda decir que es prepotente. Quizá da esa impresión, pero se queda ahí, no hay nada que la sustente. Es un caso curioso. Y sobre Cruyff, creo que es fundamental en el mundo del fútbol. Fue único, y lo supo.


Me sorprende la crítica a Guardiola cuando reconoces que hasta la fecha no se le puede objetar nada, precides un futuro incierto y en principio no hay base sólida para que se desarrolle como dices.
Saludos,