Bu Abdil-lah, el Desdichado

Abu ‘Abd Allāh Muhammad (أبو عبد الله محمد), fue un descendiente de la dinastía nazarí nacido en Granada en torno al año 1452.

Abu ‘Abd Allāh, en el habla granadina, debía pronunciarse como Bu Abdal-lah o Bu Abdil-lah y en aquel tiempo era conocido popularmente con el sobrenombre de “el Desdichado”.

Bu Abdil-lah

Bu Abdil-lah, “el Desdichado” fue el último sultán de Granada.

Los castellanos lo llamaron Boabdil.

Una situación de equilibrio

El Reino de Granada representó durante muchos años la última posibilidad de expansión territorial de los reinos cristianos en la Península Ibérica, de ahí que su caída se ha dado en llamar “el fin de la Reconquista”, proceso histórico de larga duración que había comenzado en el siglo VIII.
Pero no debe olvidarse que Reconquista es un término ideológico dotado de una carga semántica poco neutral y debe entenderse en sus justos términos: en primer lugar no había significado una continuidad de hostilidades en todo el periodo (se han contabilizado 85 años de paz por 25 de guerra en el periodo 1350-1460); en segundo lugar el Reino de Castilla (único con frontera frente a los musulmanes) se conformaba con el control del Estrecho de Gibraltar y el mantenimiento del Reino de Granada como un estado vasallo y tributario en cuya política interior se intervenía en ocasiones. En momentos de debilidad castellana ocurría al contrario: los nazaríes ejercían sus propias iniciativas, suspendiendo los pagos, saqueando localidades y recuperando algún pequeño territorio, a veces en connivencia con alguna de las facciones que dividían Castilla.

Reino nazarí de Granada

La dinastía nazarí

Mientras que los reinos cristianos se habían pacificado y reorganizado, el reino de Granada se enfrentaba a la crisis dinástica de los últimos sultanes nazaríes (llamados “reyes” en las fuentes cristianas), concretada por la lucha de poder entre tres personajes emparentados:

A este último los castellanos añadieron el epíteto de “el Chico” (junior), para distinguirlo de su tío “el Viejo” (senior), así las crónicas castellanas lo llamarían “el Rey Chico”.

Cuenta la leyenda que en una incursión nazarí una noble castellana fue apresada y llevada cautiva a la Alhambra. Se llamaba Isabel de Solís. El Sultán Muley Hacén se enamoró perdidamente de ella. Isabel se convirtió al Islam y adoptó el nombre de Zoraya, convirtiéndose en la esposa favorita del sultán.
Esto provocó el enfado de la Sultana Aixa, madre de Boabdil, que apoyaría a su hijo en la sublevación contra su padre.

Aparte de los enfrentamientos dentro de la familia real, la aristocracia granadina presentaba otras divisiones, como la rivalidad que adquirió tintes legendarios entre la familia de los Zegríes (seguidores del sultán) y la de los Abencerrajes (partidarios de Aixa).
Estos últimos se sublevaron en Málaga en 1473 y fueron duramente reprimidos por Muley Hacén que, según cuenta la leyenda, llamó a los principales miembros del clan (treinta y seis caballeros de la tribu de Aben Hud) a un salón contiguo al Patio de los Leones de la Alhambra y allí los mandó asesinar. Aquel día el agua de los surtidores corrió tintada en sangre y se dice las manchas que existen en el suelo y en la taza de la fuente son restos de la sangre de aquella matanza.
Desde entonces el salón recibe el nombre de “Sala de los Abencerrajes”.

La traición

La cercanía entre Boabdil, la Sultana Aixa y los Abencerrajes era evidente, así como que eran los responsables de las continuas revueltas populares contra el sultán. Esto provocó que el Sultán Muley Hacén encerrara en una torre de la Alhambra a la Sultana Aixa y a su hijo Boabdil, el cual no estuvo mucho tiempo preso, pues las doncellas de su madre le descolgaron de la torre por medio de sus velos y los Abencerrajes, que le aguardaban con caballos en la cuesta del barranco (desde aquel momento llamada cuesta del Rey Chico), le acompañaron primero hasta el alto Albayzín y después hasta Guadix para rehacer el bloque de sus partidarios, volviendo pocos días después y amotinándose en la ciudad provocando sangrientas revueltas.
Las encarnizadas luchas que tenían lugar en las calles sólo fueron detenidas ante la noticia del cerco de Loja por los cristianos, a quienes salió a combatir Muley Hacén junto a su hermano “el Zagal”, previo pacto con Boabdil de que cada cual conservaría sus respectivas posiciones y pretensiones. El pacto fue violado por Boabdil a instancias de su madre; se apoderó de la Alhambra y se proclamó Sultán de Granada.
Pero Muley Hacén y el Zagal aplastaron a los ejércitos cristianos en la comarca de la Axarquía, lo que provocó los celos de Boabdil que se decidió a emularlos asediando la ciudad de Lucena.
Boabdil no solo no pudo entrar en Lucena sino que fue hecho prisionero.

Mientras Muley Hacen recuperaba el trono de Granada, Aixa enviaba a Córdoba una solemne embajada para tratar su rescate, el cual supeditaron los Reyes Católicos a las siguientes condiciones: “Boabdil prometía ser vasallo fiel de los reyes de España, pagarles un tributo anual de 12.000 doblas de oro, poner en libertad a 300 cautivos cristianos, dar paso por sus tierras a las tropas que fuesen a guerrear contra su padre Abul Hassán y su tío el Zagal y presentarse inmediatamente en la corte en cuanto fuese llamado por los Reyes de Castilla”.
Boabdil aceptó.

El fin del Reino

Regresó Boabdil a Granada donde fue proclamado sultán por los Abencerrajes. Los Zegríes se opusieron enérgicamente, hasta que, después de dos días de violentos combates, la intervención de los principales jefes logró que Boabdil aceptara establecerse como sultán en Almería con sus partidarios. Esto favoreció a los Reyes Católicos para ir prosiguiendo la conquista del Reino de Granada, mientras que, después de su humillante tratado con el Rey Católico, Boabdil perdió todo su anterior prestigio, sin que las intrigas de su madre lograran conservar entre sus partidarios más que al pueblo más llano, pues el resto de sus compatriotas le despreciaron por renegado y vasallo del rey cristiano.

Muley Hacen, viejo y ciego, abdicó a favor de su hermano el Zagal, muriendo al poco tiempo. La abdicación trajo nuevos enfrentamientos. Se extendieron las revueltas por todo el reino hasta que se pactó la división del mismo entre los dos caudillos, acordando residir ambos en Granada; en la Alhambra, el Zagal, y en el palacio del Albaycin, Boabdil.

El rey Fernando advirtió a Boabdil que los tratos que éste había tenido con el Zagal debían ser considerados como una confederación contra Castilla, por lo que cesaba la amistad que entre ellos había mediado. Tras ello el ejército cristiano puso sitio a la ciudad de Loja, perteneciente a Boabdil, quien salió a defenderla, perdiéndola, siendo herido en combate y capturado. Volvió a pactar con los Reyes Católicos a cambio de el título de Duque o Marqués de Guadix y el señorío de esta ciudad. Desde entonces no pasó día sin que ocurrieran en las calles y en la Vega de Granada sangrientos combates entre los partidarios de Boabdil y El Zagal, hasta que la noticia del cerco puesto a Vélez Málaga por los cristianos aterró a los granadinos, quienes suspendieron las discordias, marchando el Zagal en socorro de la plaza. Una vez más Boabdil aprovechó su ausencia para apoderarse de la Alhambra y de las demás fortalezas de la ciudad proclamándose único emir.
Esta vez el Zagal fue derrotado y se retiró a Guadix, que con Almería, Baza y alguna otra población aun le permanecían fieles, hostigando desde allí a los ejércitos cristianos hasta diciembre de 1489, año en que cayó Baza.
Los Reyes Católicos pusieron sitio a Granada desde el Real de Santa Fe que a la postre trajo la celebración de las Capitulaciones y la entrega de la ciudad por Boabdil, que se consumó el día 2 de enero de 1492.

Capitulación de Granada

Boabdil, que en un principio continuó residiendo en los palacios de la Alhambra, abandonó la ciudad tomando el camino de su exilio en las Alpujarras.
Según una extendida leyenda, al salir de Granada coronando una colina volvió la cabeza para ver su ciudad por última vez. Y lloró. Su madre le dijo:

No llores como una mujer lo que no supiste defender como un hombre”.

Esa colina recibe el nombre de El Suspiro del Moro.

El Suspiro del Moro

Bu Abdil-lah “el Desdichado” jamás volvería a ver la Alhambra.

Dedicado a R.H.

Fuentes:
Wikipedia: Guerra de Granada.
Boabdil, el último rey nazarita.

Comentarios

Uaua!!
Gran post y gran canción!! La historia, desde luego, va rebajando la dignidad de Boabdil línea a línea.
Enhorabuena al autor y qué suerte para R.H. …

Muy bueno. La madre consolando al niño no tenía precio…

esto me ha gustao muchísimo.
Quiero más!

pobre hombre, qué coñazo de madre… seguro que es solo por eso que le pusieron El Desdichado…

El artículo muy bueno.

…paseando su amargura por la Alhambra…Muy bueno el post, ¡y la canción no digamos!

Bobo-abdil, ta’ claro. El artículo, muy bien.
la canción no puedo oirla….

Cuando hablamos aqui del quien tuvo la desventura de desprenderse ya no de un reino, ni de un palacio inigualable. si no que con su entrega de llaves que vino a ocurrir a fines de diciembre de 1491, junto a la ermita de San Sebastian, se pone también fin a una cultura o al menos a un pensamiento, que durante ocho siglos domino en todos los sentidos la forma de vida de la Peninsula, a la que se llamo al-Andalus. Si Al-Andalus no hubiese existido la historia del mundo no seria tal cual es. Gracias a Al-Andalus, toda la cultura clasica greco.latina y de oriente se mantuvo viva, ciñendo las bases que sirvieron despues para el renacimiento y el humanismo. Por eso para mi, y aparte de la maravillosa cacion de Recuerdos de la alhambra de los relampagos, la figura de Boabdil el desventuradillo como bien nos describe mi admirado Antonio Gala, en El manuscrito carmesi. Es un Rey de Andalucia y de nuestra historia que merece todos los honores y respetos al igual que sus antecesores. Va siendo hora de que en este pais se, ponga en el lugar que merecen todos estos grandes Reyes y personajes, que por ser musulmanes u de otra cultura religion, han estado casi de siempre en el olvido

El artículo muy bueno.
Pinchando aquí puedes ver el trailer de “Réquiem por Granada” -
El Zagal vs Mulay Hasan:

Muchas gracias Tomás, veré la peli a ver qué tal está.

….que bien le fue a España en estos 300 años.Los mas grandes junto con la epoca de marco ulpio TRAJANO y publio aelio ADRIANO. sigamos así por la gracia de D’S al menos otros 300

la canción es de un grupo de mi pueblo de hace ya años, que cogio fama nacional, “los puntos”

Viva cuevas del almanzora (almeria) y viva el reino de granada, que porta con orgullo es su escudo la granada que representa la historia de nuestra tierra.

Hola Fko!
El clip YouTube por arriva no funcciona.

Hay otros de la TV serie “Réquiem por Granada”:

* http://www.myspace.com/video/vid/104237922

* http://www.myspace.com/video/vid/102671411

Un saludo

Boabdil: Fue un irresponsable y un viva la virgen.Yo como
madre comprendo a la suya y por mucho que te duela tu hijo
la obligacion de una madre ante tal realidad es al pan pan
y al vino vino.

A parte de la historia oficial hay una verdadera historia,es que los invasores no nos dejaron sus adelantos y sabidurias,que es innegable dejaron,tambien nos dejaron sus enemistades y odios que han perdurado en esa ocupacion por todo sus territorios y tambien en distintas epocas en sus paises de origen lacra que han arrastrado hasta nuestros dias.
Dicho esto me dirijo a los nostalgicos que alaban a estos invasores,si invasores del suelo patrio,y los que
ahora de tal forma que no dudan en expoliar los actos que se producen en nuestra Grana,Espanola y cristiana por supuesto.

El expolio ha sido, sin duda, a la gramática española; madre mía…

Deja un comentario