Los nuevos dioses de Irlanda

Deportes Rugby

Han pasado 61 años.
Desde entonces La Historia se ha ido heredando de padres a hijos, de entrenadores a jugadores, de profesores a alumnos.
El capitán de la selección irlandesa, Brian O’Driscoll, ha tenido el honor de escucharla de boca de un protagonista, Jackie Kyle, el Dios del Norte.

Jackie Kyle, el Dios del Norte

Kyle le pidió a cambio sólo una cosa: ver a Irlanda ganar otro Grand Slam antes de irse.

La noche que Belfast se quedó sin cerveza

Puerto de Dublín, un gélido invierno de 1948. Veinte jóvenes llegados desde los lugares más recónditos de Irlanda, de la que muchos nunca habían salido, embarcaron en un ferry a orillas del río Liffey. En aquel barco iban Paddy Reid, Jack Daly, Michael O’Flanagan, Jackie Kyle, Jim McCarthy, Karl Mullen… Al llegar a Holyhead se subieron en el vagón de tercera clase de un tren que les llevó a la populosa Victoria Station de Londres, donde cogieron otro rumbo a los muelles de Dover. Allí tomaron el ferry que cruza el Canal de la Mancha hasta Calais y un tercer tren para recorrer los 300 kilómetros que les separaban de París. La Francia de Mr. Rugby, el genial Jean Prat, les esperaba. Aquellos irlandeses, después de recorrer todas esas millas se conjuraron para conquistar el legendario estadio de Colombes. Y lo consiguieron por 6-13 con ensayos (por entonces valían tres puntos) de McCarthy, Reid y Mullan.
Casi sin descanso se volvieron a poner en marcha. Rumbo a Londres. A Twickenham. Allí estaban, días después, doblegando a Inglaterra 5-11 gracias a tres ensayos, uno espectacular de Kyle. Pero el XV de la Rosa apretó y comenzó a remontar. El cansancio era enorme y se vaciaron hasta la última jugada. Cuando el árbitro pitó el marcador final era 10-11.
Tras la gesta les tocaba regresar a casa, donde derrotaron a Escocia (6-0) en Dublín con dos ensayos de Mullan y Kyle.
En el último partido, el 13 de marzo de 1948, se enfrentaron a Gales en las afueras de Belfast. Dos ensayos de Mullan y Dylan les dieron la vistoria.
Cuentan que aquella noche Daly, Reid y O’Brien dejaron Belfast sin cerveza.

Irlanda-Gales, 1948. Belfast

La realidad es que aquellos jugadores del 48 nunca supieron que habían ganado el Grand Slam. No al menos cuando lo lograron, porque entonces no se disputaba el título. El reconocimiento llegó después. Irlanda ganó la Triple Corona y eso fue lo que regaron abundantemente la noche del 13 de marzo de 1948 en Belfast Dylan y compañía.

El Seis Naciones de 2009

Caprichos del destino, el camino de los nietos de aquellos irlandeses iba a ser muy parecido al de sus héroes. Abrieron la competición contra Francia, aunque esta vez en casa, derrotando a un equipo que sobre el papel tenía más opciones que ellos. La victoria por 30-21 fue contundente. Hacía seis años que no les derrotaban y al finalizar el partido se dieron cuenta de que este podía ser su año, como posteriormente reconocería O’Gara.
Tras despachar a la débil Italia se encontraron con Inglaterra, también en casa. Como sucedió 61 años antes, Irlanda venció a los ingleses por un punto, esta vez 14-13.
Siguiendo el camino del 48 ahora tocaba Escocia, a la que derrotaron sin excesivos problemas en su propio campo 15-22.
Y como aquel mágico año, en el último partido esperaba Gales. Una Gales que jugaba en Cardiff, en el Millennium Stadium. Una selección que partía como la favorita indiscutible, ganadora del Grand Slam el año anterior y que en el mes de noviembre tuteó a las selecciones del hemisferio sur.

Sólo el rugby une a las dos Irlandas. Convertidas en una, invadieron Cardiff bajo la bandera de las cuatro provincias y entonando el Ireland’s Call mientras recordaban la gesta de Kyle y los suyos aquel 13 de marzo en Belfast.
Entre los 80.000 espectadores se encontraba el propio Jackie Kyle, con 83 años, bufanda verde y una melena plateada. El Dios del Norte tenía un acuerdo con Brian O’Driscoll.

En un partido con mucha tensión, una decepcionante y conformista Gales perdía 12-14 frente a sus aficionados. A cinco minutos del final, Stephen Jones convirtió un drop que puso a Gales por delante en el marcador, 15-14. Quedaban cinco minutos y tenían al alcance de la mano la Triple Corona.
En la siguiente jugada Irlanda arremetió contra los locales, ganando metros, un ruck tras otro.
Line-out de O’Connell, carga de la delantera irlandesa, Stringer abre atrás y Ronan O’Gara pasa el drop. No se puede describir mejor esta Irlanda.
A falta de tres minutos Irlanda volvía a estar por delante, 15-17.

Drop de OGara en Gales

Con el tiempo casi cumplido, un golpe de castigo contra Irlanda desde 47 metros sería el que decidiría la Triple Corona. Stephen Jones pateó bien, perfectamente dirigido a palos, pero el oval bajó del cielo un metro antes de entrar. Toda Irlanda pensó en San Patricio. Segundos después el partido terminó.
El ejército de Brian O’Driscoll lo había ganado todo: el 6 Naciones, la Triple Corona y el Grand Slam.

Para todos los privilegiados irlandeses que presenciaron la victoria en el Millennium Stadium acababa de comenzar la noche más larga de sus vidas. Para todos excepto para uno. Un octogenario de Belfast con una bufanda verde y la melena plateada que, 61 años después, se fue a descansar.

Come the day and come the hour
Come the power and the glory
We have come to answer
Our Country’s call
From the four proud provinces of Ireland

Chorus
Ireland, Ireland,
Together standing tall
Shoulder to shoulder
We’ll answer Ireland’s call

From the mighty Glens of Antrim
From the rugged hills of Galway
From the walls of Limerick
And Dublin Bay
From the four proud provinces of Ireland

(Chorus)

Hearts of steel
And heads unbowing
Vowing never to be broken
We will fight, until
We can fight no more
For the four proud provinces of Ireland

(Chorus)

Irlanda. Grand Slam 2009

Robert Kearny (15 – G. Murphy, m.67)
Tomy Bowe (14), Brian O’Driscoll (13, capitán), Gordon D’Arcy (12), Luke Fitgerald (11)
Ronan O’Gara (10), Tomas O’Leary (9 – P. Stringer, m.70)
Jamie Heaslip (8), David Wallace (7), Stephen Ferris (6), Paul O’Connell (5), D. O’Callaghan (4), John Hayes (3), Jerry Flannery (2 – R. Best, m.68), Marcus Horan (1)

Fuentes:
- Irlanda o el Dragón, de nuestro blog de referencia Patada a seguir.

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Comentarios

Joer, sí que fue ajustado el partidito, me sorprende que el octogenario corazón de Jackie Kyle aguantase ese último pateo.

Por otra parte, y viendo la “foto finish” de los campeones, no me cabe duda de que la cerveza volvió a agotarse…

qué guay el post!!!!!!!!!!!!!!
no entendí nada de ruck’n drop pero está muy bien contada la historia
más!!!

después de la tensión leyendo el post y de oir el himno sólo apetecen pintas bien frías. Enhorabuena a Irlanda. Salud!

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