La tormenta perfecta

A finales de 1991 nuestra atmósfera experimentó un hecho insólito. Del 28 de octubre al 2 de noviembre, tres entidades meteorológicas confluyeron frente a la costa de Massachusetts dando lugar a lo que hoy se conoce como “la tormenta perfecta”.

La primera entidad meteorológica fue un sistema de baja presión que se formó sobre los Grandes Lagos, y se dirigió de oeste a este, pasando por Chicago, Maine y Nueva Escocia.
La segunda fue un sistema de alta presión, que se encontró con el sistema de baja presión a la altura de Nueva Escocia, impidiéndole llegar a la costa y transformándolo en una colosal tormenta.
Dos días después, avanzando de sur a norte, se les unió el huracán Grace.
Como la tormenta no podía moverse, el frente de alta presión de la misma chocó con la zona de baja presión del huracán, provocando vientos de más de 110 kilómetros por hora en el océano que generaron olas de más de 30 metros de altura.

El Centro Nacional de huracanes avisó de su existencia y violencia a todos los puertos y barcos de la zona. Entre ellos estaba el pesquero “Andrea Gail“, que a pesar de conocer al detalle la situación, decidió poner rumbo a casa atravesando el corazón de la tormenta. Aún hoy seguimos sin entender los motivos que impulsaron al capitán, Billy Tyne, a tomar esa trágica ruta.

En Octubre de 1979 se inauguró La Masía, la residencia de los jóvenes talentos del Barça que han tenido que dejar sus hogares y familias para formarse en el club. Su ubicación, medios y orientación académica pronto la conviertieron en la mejor opción para los padres de los futuros profesionales de todo el pais.

En Mayo de 1988 llegó al club un viejo conocido, Johan Cruyff, esta vez como entrenador. Decidió no entrenar, sino implantar una filosofía. Remodeló toda la estructura deportiva para adaptarla al estilo de juego más ofensivo posible: el fútbol total de la Holanda de Rinus Michels que él mismo había protagonizado.
Ese primer factor del que hablamos, La Masía, adquirió su verdadera dimensión con la llegada del holandés. Juntos se retroalimentaron hasta límites insospechados, aportando al primer equipo jugadores de la talla de Albert Ferrer, Luis Milla, Guillermo Amor, Josep Guardiola, Sergi Barjuan, Iván de la Peña, Roger García, Óscar García, Gabri, Sergio García… Así nació el equipo más espectacular que se había visto desde el Milan de Sacchi: el Dream Team.

Diez años después, en Mayo de 2008, heredó el puesto de entrenador Josep Guardiola. A los dos elementos diferenciales del club se les unió Pep, el mayor exponente de cada uno de ellos. El centro de gravedad del vestuario pasó a ser La Masía: Carles Puyol, Xavi, Víctor Valdés, Andrés Iniesta, Lionel Messi, Bojan Krkić, Gerard Piqué y Sergio Busquets. La filosofía del club (de Cruyff) recuperó la categoría de dogma y Guardiola, alumno aventajado, se encargó de adaptarla al fútbol moderno, mucho más físico. Todos sugerían (sugeríamos) más músculo. Pep Guardiola se fue al otro extremo: “seremos aún más rápidos, no podrán chocar con nosotros, no verán el balón”.

Hoy, análisis y elogios inundan la red. Firmas contrastadas y libres de toda sospecha de forofismo como Santiago Segurola, Ramón Besa, Michael Robinson, Julio Maldonado o Enric González coinciden: como mínimo, este equipo iguala a los más grandes de la historia.
Yo sólo puedo decir una cosa: nunca había visto nada igual en un campo de fútbol. Nada comparable a este festival de toque, presión, precisión y desmarque, a este huracán de fútbol.

 

Creo que ahora sé por qué Billy Tyne puso rumbo a la tormenta. Era un experto marino y sabía lo que se iba a encontrar. Sencillamente, quería admirar el espectáculo.

 

Comentarios

OLEEEEEEEEEEEE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Enhorabuena, ahora mismo el único equipo que recuerdo que podría haber practicado un fútbol similar al Barça actual… sería… ¡El Atlético de Madrid del doblete! ¡Claro que sí hombre! Molina, Penev, Caminero, Simeone, SuperLópez… vale vale, es broma ;)

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