Violencia Local, Policía Local

Palabras

Hechos reales, o al menos vistos por mis ojos:

Viernes a las nueve de la tarde en Granada. Veo un grupo de ciclistas urbanos que han hecho una parada para bañarse en la fuente de la plaza de Isabel la Católica. Hace mucho calor. El ruido del agua llena todo y oculta, afortunadamente, el del pesado tráfico. Cuando parece que el baño va acabar para un coche de patrulla y sale un policía local que agarra a uno de los bañistas por la camiseta. Todos salen. Se les ve hablar, mover sus bocas, mientras el desafortunado se escabulle a la parte de atrás del grupo. El policía local deja de mover su boca y se acerca de nuevo a su elegido cuando aparecen de la nada tres coches de policía más y una furgona y varias motos. Todos se colapsa en unos minutos y sólo oigo el ruido del agua. Cuatro policías arrastran al bañista agraciado al coche mientras otros dos reparten porrazos alrededor. Los ciclistas-bañistas levantan las manos y son golpeados para alejarlos, supongo, de algun punto misterioso que no consigo ver. La plaza se llena de caras alucinadas, de gestos de impotencia, de miradas de incredulidad. El agua sigue fluyendo. Ha sido como una obra de teatro callejero exagerado y grotesco, y creo que nadie, ni sus protagonistas, la ha entendido. Pero ha sido real, tan real como el calor y el agua, tan real como la Policía Local.

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Comentarios

“Granada, pionera en la lucha antidopaje.”

Ya en serio, me parece una muestra bastante representativa de la Policia Local de esta ciudad. Ojalá lo haya grabado alguien con el móvil y salga a la luz; es la única forma de responder a eso.

Es una muestra de la policía pero también del estilo de “gobierno”.
Se ve que no han tardado en hacer valer la recién estrenada Ordenanza municipal para la convivencia (…o algo así creo que se llama). Viene a ser un compendio de prohibiciones de todos los modos de vida de la ciudad que no son del agrado del alcalde y sus alrededores. Menos rasta y más señorío.

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