Isinbayeva devuelve el prestigio al Príncipe de Asturias
El pasado 2 de septiembre la Fundación Príncipe de Asturias concedió el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes a la pertiguista Yelena Isinbayeva, oro olímpico en 2004 y 2008 y 7 veces campeona del mundo.
Yelena ha batido 26 veces el récord del mundo (al aire libre y en pista cubierta) y ha sido elegida por la IAAF la atleta mundial del año (IAAF World Athlete of the Year) en tres de los últimos cinco años, así como deportista femenina del año en 2007 y 2009.
Según su propio reglamento, el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes es concedido desde 1987 a aquella persona o personas, o institución que, además de la ejemplaridad de su vida y obra, haya conseguido nuevas metas en la lucha del hombre por superarse a sí mismo y contribuido con su esfuerzo, de manera extraordinaria, al perfeccionamiento, cultivo, promoción o difusión de los deportes.
No cabe la menor duda de que la rusa Isinbayeva es una digna merecedora del galardón.
Sin embargo estos premios habían perdido todo el prestigio acumulado en sus primeros años. Lógicamente ningún medio de este pais ha osado criticar el localismo y parcialidad de unos supuestos premios de nivel internacional que otorga la mismísima Casa Real, pero fuera de nuestras fronteras reciben la atención que efectivamente merecen: anecdótica.
Esto no fue siempre así, ya que en sus primeros diez años el Príncipe de Asturias de los Deportes premió a personalidades como Sebastian Coe, Juan Antonio Samaranch, Severiano Ballesteros, Sito Pons, Sergéi Bubka, Miguel Indurain, Javier Sotomayor, Martina Navrátilová, Hassiba Boulmerka y Carl Lewis.
Podemos decir que el nivel, o la credibilidad se mantuvo intacta hasta el año 2004 (Hicham El Guerrouj) a pesar de las dudas y suspicacias que provocaron los nombramientos de Sito Pons y especialmente Arantxa Sánchez Vicario (sí, se lo dieron en 1998… qué importante es tener amigos).
El jurado de la primera edición, la de 1987 estaba formado por: María Paz Corominas, Pedro Ferreira Lima Bello, Carlos Ferrer Salat, Javier Gómez Navarro, José Luis González, Ladislao Kubala, Anselmo López, Herminio Menéndez, Manuel Santana, Raimundo Saporta y Jesús Suárez-Valgrande.
En los últimos años los premiados han sido Fernando Alonso (2005), la selección de baloncesto de España (2006), Michael Schumacher (2007) y Rafael Nadal (2008). Si en vez de Schumacher se lo dan a Raúl González serían los premios Marca.
Algo inexplicable, sobre todo con el jurado tan prestigioso del premio… mmmm, revisemos la composición del jurado en el año 2005 por si acaso: Pedro Barthe, Juan Antonio Corbalán, José María Forte, Julián García Candau, Daniel Gutiérrez Granda, Miguel Induráin, Javier Muñoz Gallego, Nemesio Rodríguez López, Juan Antonio Samaranch, Iñaki Urdangarín, Josep Lluis Vilaseca, Emma Villacieros y (atención) J.J. Santos (tertuliano de Tele 5), José Ángel de la Casa, Luis Infante (el Marca de hace años), José María Casanovas (panfleto Sport), Jose María Echevarría y Arteche (presidente del COE con impugnación y 93 votos de castigo), María Escario, María del Carmen Izquierdo, Matías Prats (no tengo palabras) y Jaime Lissavetzky (el peor de todos). El nivel de intoxicación llega a límites letales.
Lo más gracioso es cómo justifican en el acta un premio que recordemos aún no habían dado al heptacampeón Schumacher:
Alonso ha conseguido llegar a la cumbre de su disciplina deportiva tras años de grandes sacrificios y renuncias. Con el único apoyo de su familia, en los comienzos de su carrera, es hoy un ejemplo para la juventud española y mundial, ya que su trayectoria es la consecuencia de la firme voluntad por el triunfo.
Hay que joderse. “(…) tras años de grandes sacrificios y renuncias (…)”, se referirán al padre, ¿no?. Y eso de que es un ejemplo para la juventud española me lo tienen que explicar, porque más de la mitad de la gente que conozco lo odia a muerte.
El acta de la selección española de baloncesto (2006) tampoco tiene desperdicio:
El importante mérito de la conquista del Campeonato del Mundo en Japón, la pagina más brillante de la historia del baloncesto español, ha supuesto también un ejemplo de superación ante las dificultades, de espíritu de equipo, de sencillez y compromiso con los valores del deporte.
Básicamente el mensaje es el siguiente: “les premiamos porque… porque… ¡somos campeones! ¡¡¡ OE OE OE OEEEEEE !!!”
El de Nadal (2008) también tiene guasa:
Rafael Nadal es un deportista ejemplarizante. Tanto en la victoria como en las escasísimas ocasiones en que conoce la derrota, se manifiesta como gran deportista. Es particularmente impecable su reacción en los triunfos más importantes y el modo en que destaca la labor de sus oponentes.
Lo dicho: “¡¡¡ OE OE OE OEEEEEE !!!”. Por cierto, os comento tres deportistas a los que superó en la votación final a la vez que se me cae la cara de vergüenza: Michael Phelps, Usain Bolt y Yelena Isinbayeva.
En la edición de Nadal el jurado había incorporado (entre otros) a los ilustres: Antonio Galeano (de la Sexta al Madrid de Florentinito), Eduardo Inda (el nuevo Marca = PerdoJota + Florentinito), Santiago Nolla (El Mundo Deportivo, panfletista oficial), Arancha Sánchez Vicario (amiga de sus amigos), Alejandro Sopeña (diario Qué! -> diario Marca -> al paro) y Javier Tola (pionero en el amarillismo deportivo en TVE).
Lo dicho, enhorabuena a Yelena por el galardón. Y mil gracias por taparnos las vergüenzas.




Pues es una pena que exista tamaña parcialidad. Lo más vergonzoso no es ya a quien le dan el premio, sino la comparativa con todos aquellos a los que se lo dejan de dar y que claramente han hecho mayores méritos.
Especialmente gravoso lo del premio a Alonso antes que a Schumacher, así como el otorgado a Arantxa, que me parece que ha sido la nº 1 que ha practicado el peor tenis de la historia, lo cual por otra parte ahora que lo pienso tiene mucho mérito… debió de ser eso lo que puntuó el jurado…