filo del tiempo

Palabras Poemario

Hace pocas semanas un buen amigo tuvo a bien hacerme un regalo: un libro de poemas. Debo reconocer que este género literario no es en absoluto mi fuerte (en realidad ninguno lo es, pero este menos todavía). Pese a todo, el ánimo dadivoso de mi colega me había conmovido, y ello unido a una simpática dedicatoria del autor, consiguieron triunfar allí donde tantos otros profesores de escuela habían fracasado.

Así, con la incertidumbre del animal ignorante que no tiene claro si lo que está olfateando es o no comestible, posé mis pezuñas sobre la fina cubierta y me decidí a probar un bocado. Lo cierto es que no hace falta leer ni un sólo poema de “filo del tiempo” para darse cuenta del esmero y cariño con el que está elaborado. Su sencilla pero elegante maquetación, muy consciente de la importancia de permitir que el texto respire, queda perfectamente complementada por las tenues ilustraciones conceptuales, que acompañan sin reclamar un ápice de protagonismo, pero que sin duda lo obtienen.

Acostumbrado a la novela rápida, inconscientemente comencé a devorar páginas a toda velocidad, un error del que pronto me apercibí: me estaba bebiendo un gran reserva como si fuera calimocho. Di marcha atrás y comencé de nuevo desde el principio. Decidí que no debía leer más de 5 copas al día, pues de otro modo mi paladar se habituaría a su sabor y la experiencia quedaría deslucida. Ha sido una de las pocas veces que he logrado dosificarme con la bebida, y ha merecido la pena.

Los poemas de “filo del tiempo” son muy fáciles de leer y disfrutar. Aún en el caso de limitarse a bordearlos sin tratar de entender las motivaciones y derivadas del autor, resultan tremendamente estéticos. De hecho, parte de su grandeza radica en no necesitar de grandes artificios, macarrónicos polisílabos o palabros harto infrecuentes. Con términos que todo ser humano no manchado por la ESO puede entender, el escritor logra componer líneas cargadas de una belleza singular, que se multiplica al contemplar la coherencia del conjunto.

Pero si sólo con la forma el libro ya sería bueno, entrar en el fondo es difícilmente definible. La profundidad de los poemas es tal que parecen sacados de la misma alma de un autor que, no me cabe duda, se ha vaciado en cada línea. Me da la impresión de que me identifico con muchos de los pensamientos reflejados, pero tengo la sospecha de que es el propio libro el que tiene la capacidad, no sé cómo, de adaptarse a mí.

Al día siguiente de vaciar el libro, volví a leérmelo entero. Inexplicablemente la botella, no sólo continuaba llena, sino que además había aumentado de tamaño.

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Comentarios

si el libro es como la crítica espero leerlo pronto!!!

madre mía esto es “negro sobre blanco”, si señor!!!

Es pec ta cu lar

Me ha encantado G.Quin.

muchas gracias!

leedlo con moderación o no cojáis el coche!

pero…pero…

GRACIAS!!!
esto es brutal…

Gran Kini, increíble, precioso, auténtico…fenomenal!!! qué bonito es eso de que se adapte a tí el libro… mu bieeeeeeen!

gracias otra vez!
esto es de lo mejor que le ha pasado a este libro hasta ahora…

¡muchas gracias a todos! (especialmente al que ha pisado las uvas, menudo caldo le ha salido…)

…el del caldo te invitará a una copa, de las de verdad, en cuanto nos veamos.

cada vez me gusta más lo que escribe este hombre!

la crítica me ha encantado, el libro NO SÉ, COMO NO LO TENGO….
pero este “va y ven” de elogios y agradecimientos mutuos me recuerda a Pe(nélope) y Pe(dro Almodóvar) hablando el uno del otro….,cuánto almíbar!, qué azucarado todo,
¡pelotas!
….siiiiii,… todo envidia,
por no haber escrito el libro,
por no haber escrito la crítica,
y POR NO ESTAR INVITADA AL CALDO!
ENHORABUENA LOS PREMIADOS!

Ya te lo mandaré niñata.
Y si sigo organizándome como hasta ahora te esperas y te lo doy en mano.
N i ñ a t a

está bien… te invitaré a una copa a tí también, que es lo que en realidad estás intentando sacar de todo esto…

Algo parecido le ocurrió a Vicente Aleixadre, cuando su amigo Damaso A. le ofreció una antología de Rubén Darío.

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