Plumas en el Cielo

La idea de un ente superior omnipotente, omnipresente y omnisciente, imbuido de una ética celestial tan benigna como incomprensible para el ser humano, constituye uno de los puntos de partida esenciales del cristianismo. Esta religión, así como tantas otras, promete una insuperable recompensa en la otra vida para aquellos de sus fieles que actúen con arreglo a los modelos de conducta que propone. Por contra, quienes se aparten del recto camino de la virtud serán condenados a sufrir horribles padecimientos durante toda la eternidad.

Debo confesar que me resulta ligeramente chocante que una creencia que repite hasta la extenuación la importancia de darse a los demás sin esperar nada a cambio, estimule a su público objetivo mediante premios y castigos. ¿Verdaderamente tiene alguna validez moral el compromiso de una persona que se conduce movida por una remuneración?

Pero, por otro lado, ¿no actúa el ser humano permanentemente impulsado en atención a su propio interés, ya sea este, según el caso, material o espiritual? Partiendo de esta idea, al hablarnos del cielo y el infierno, Dios no estaría haciendo otra cosa que adaptar su divino mensaje a la naturaleza humana que tan bien conoce. Él sería perfectamente consciente de que predicar su doctrina en esos términos constituye una perversión de la misma, pero también sabría que, de no hacerlo así, muy pocos se mostrarían interesados por ella. Desgraciadamente, los encargados de interpretar Su voluntad en la Tierra no son tan buenos comerciales

Pero si hay un concepto que me fascina de la religión, cuya sola mención basta para dejar al más hábil interlocutor sin argumentos, esa es la fe. Queridos hermanos, en caso de encontraros en un callejón sin salida, entonad con convicción y cierta condescendencia la siguiente frase milagrosa: el ser humano no está preparado para entender la grandeza del plan divino, hemos de tener fe.

Pues bien, tomando la fe como pilar fundamental, y teniendo en cuenta que es imposible demostrar la inexistencia de algo que presuntamente se halla en otro plano de la realidad, he decidido sumarme a la fiesta y crear mi propia religión. Según la misma, el único y verdadero Dios tiene el aspecto de… ¿una gallina gigante? Como profeta destacado me debato entre el desparpajo del gallo Claudio y la tierna inocencia de Calimero. Ni que decir tiene que queda terminantemente prohibido comer huevos o pollo asado, y que para ir al paraíso es imprescindible tener algo de pluma. Además, los fieles podrán ser llamados en cualquier momento a la guerra santa contra los alektorófobos.

Así que ya sabéis hermanos, las alas de esta nueva y plumífera religión están abiertas para recibir polluelos bajo su manto protector (se admiten igualmente donativos, que estamos empezando…). Por supuesto, todo escéptico está invitado a tratar de demostrar la falsedad de nuestros planteamientos. Prometemos ambigüedad en nuestras respuestas.

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Comentarios

…guerra santa contra los Asaderos de Pollo!?
nooooooooooo

has oído alguna vez a la afición de la U.D.Las Palmas gritar desde la grada curva del Estadio Insular su “pío pío”?

quini, eres es un crack… ¿sobre qué vas a escribir después de esto?
Por cierto, que a mí siempre me ha llamado la atención eso de afirmar que “la fe es un don”, como para darle caché a la cosa… Pero es que, si fuera así, el asunto se limitaría, por definición, a que te haya tocado o no. Como el que nace con buena mano para dibujar… o no. ¿A qué viene entonces juzgar a la gente en función de algo que se decidió en un sorteo? ¿por qué no admitir que es una elección? ¿qué tendría de malo? al menos sería coherente con el reconocimiento del “mérito”, por más que muchos no lo entendamos…

@karurota

Ya suponía que las restricciones alimenticias iban a echar para atrás a un significativo número de adeptos potenciales, pero no hay más remedio, toda religión tiene alguna norma molesta, podría ser peor (prohibir el preservativo, considerar pecado la homosexualidad…).

En atención a las bondades de la afición de la U.D. Las Palmas, de ahora en adelante todos nuestros fieles comulgarán con plátano de las Canarias (motitas exigidas).

@josemalo

Gracias josemalo, creo que dado el enorme interés suscitado por esta nueva e ilusionante religión (el número de fieles se ha centuplicado en las últimas horas), en futuros posts iré desarrollando su credo, mandamientos y bienaventuranzas.

La única “explicación” que se me ocurre que podría llegar a “justificar” que la fe fuera un don, sería considerar que nuestro comportamiento se encuentra totalmente predeterminado desde el nacimiento por nuestro código genético, y aunque creemos tener libertad de elección, en realidad no es más que una ilusión. Según eso estaríamos “condenados” desde nuestro origen a tener o no fe.

Ello habría que combinarlo con nuestras experiencias vitales, porque claro, podemos estar todo lo predeterminados genéticamente que queramos, pero si no tenemos la “suerte” de que alguien nos evangelice, difícilmente podremos creer en algo cuya “existencia” desconocemos.

Según todo esto, y tal y como concluías, tener fe sería una cuestión de pura potra, lo cual no parece demasiado estimulante…

…pues me viene muy bien. porque yo estaba entre apuntarme a la cienciología o a la religión que ha creado aramis fuster (creo que la ha llamado aramlogía), pero entre tom cruise y ella lo tenía difícil… así que esta tuya de la gallina caponata se me hace más sugerente, no sé, le veo como más Verdad. por cierto ¿cómo se va a llamar?

Tienes buen ojo para la Verdad josemalo! Aramis es una dura competidora, aunque creo que podremos con ella. Los come-placentas me preocupan menos…

En cuanto al nombre, había pensado en llamarle “el Cococó”, aunque otras opciones que barajé fueron “el kikiricó” o “el píohuevo”. ¡Se admiten opiniones o sugerencias”

yo lo siento, quini, de verdad, pero no puedo renunciar para toooooda mi vida a ningún alimento. A ninguno. Supongo que nos llamaréis secta, grupete, o algo así, pero tendré que apechugar (!!) y ser infiel. Ahora que lo pienso, tener infieles siempre es bueno para una religión….mierda, no hay manera.
PD: ¿”La afición del UD Las Palmas ” qué es?, ¿una religión perdida? ¿masones?

¡¡Quini!! Acabo de hablar con Butragueño y me ha dicho que eres un “ser superior”.
http://www.as.com/futbol/articulo/butragueno-florentino-ser-superior/daiftb/20050127dasdaiftb_12/Tes

Yo nunca, JAMÁS, renunciaré al pollo asado con papas. Mataría por ese manjar. No sé en qué me convierte eso respecto a tu religión.

También es verdad que en una supuesta guerra santa (?) le rebanaría el cuello a las primeras de cambio a Tom y Aramis. No sé en qué me convierte eso respecto a tu religión.

¿Hay un nombre para los infieles que contratáis para que os hagan el trabajo sucio? (ver Cid Campeador para más detalles)

amigos, creo que estamos ante una magnífica oportunidad de consolidar la religión de quini. maestro, ya tienes lo que le faltaba a tu doctrina: ¡un buen cisma! fko y kike podrían fundar una variante que permita comer pollo, incluso que lo obligue, y vamos que nos vamos…

@Photokol

Butragueño dice que FLORENTINO es un ser superior. Lógicamente estamos ante un caso claro de idolátría, uno de los pecados más mortales del Cococó, con lo que el Buitre será desplumado.

@Fko @kike @josemalo

¡No hay necesidad de llegar a un cisma tan pronto! Vosotros comed todo el pollo que queráis, y de vez en cuando os confesáis y listos. La única pega es que no llegaréis al más alto rango de nuestra jerarquía (los “crestas”), pero sí que podéis quedaros en una posición que os garantice el paraíso (“espolones” por ejemplo).

qué sabiduría, oh, gran Quiquiriquini

Y lo de comer huevos no es un poco similar a los comeplacentas??!
Los comehuevos, fieles de la ornitología, pueden ser unos contricantes bastante numerosos. Yo que tú me andaba con ojo…

bienvenidos sean nuestros enemigos, pues nos proveerán de mártires que atraerán a más fieles…

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