profesionalización
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Comentarios
De pronto me he acordao de lo que comentábamos el otro día sobre “Un mundo feliz”, de Aldoux Huxley. Se me ocurre que probablemente en una sociedad así, con su soma y su vida tan artificial y tan controladita, tan pulcro todo, ésta sería la manera de romper un corazón. Sin desgarros, no señor, demasiado primitivos y rudos. Un corte limpio y cuidado, con tijera. Y pa arreglarlo, nada de “la mancha de la mora con otra verde se quita”, nada de Prozac, nada de puntadas torpes e improvisadas. Una cremallera como dios manda.
Pues a pesar de todo, a mí que me perdone la civilización, pero me quedo con lo instintivo y lo primario… :-)
por otro lado, bien podría ser una estrategia para combatir el paro: primero contratas a uno para que lo rompa y luego a otro para que lo arregle. Por estrambótico que suene, en Almería he visto obras públicas que han seguido en ciertos tramos este principio
mhhh, estoy de acuerdo con “la nena”, por raro que parezca…je,je, es un temazo…….además como ya tiene cremallera, eso se sube y se baja (o la subes y la bajas) ya con cierta facilidad.
el post da mucho de sí, ¿profesionalización? ó ¿compesación? ¿arreglo? (corte y confección),¿adaptación?…bueno ya lo dejo
pues eso que me ha gustado mucho, como siempre



josemalo… Te has inspirado en el último post de Kike, verdad? XDDDDDD
Si es que el tijeretazo ha llegado a todos los ámbitos, inlcuído el emocional, mecachis…
Pero tú di que sí: optimista. Ante los recortes… soluciones!! y mu profesional la cremallera, sí (que los parches están ya anticuaos).