Fútbol, ¿rey de qué?

Deportes

Tanto si eres seguidor del fútbol como si no, es muy complicado dejar de escuchar la perenne cantinela que se repite indefectiblemente todas las semanas: la polémica de la jornada, teorías de la conspiración, árbitros acusados de ser parciales, supuesto favoritismo a los grandes… Y por supuesto, cientos de artículos en periódicos y webs, así como incontables horas de informativos, expertos, comités de sabios… Hay quien lo llama la salsa del fútbol. La mierda del fútbol creo que se ajusta bastante mejor.

¿Cómo es posible que un deporte que mueve semejante pastizal no haya incorporado un triste sensor en el balón para eliminar a perpetuidad los goles fantasma? ¿Por qué no tiene el cuarto árbitro acceso a una televisión a través de la que pueda ver con precisión las jugadas dudosas, como agresiones, penaltis o fueras de juego? Tenis, baloncesto y fútbol americano sí que han dado un paso al frente en esta dirección, pero el fútbol sigue anquilosado, sometido a unos planteamientos tan anacrónicos como injustos.

Pero no se trata ya sólo de las nuevas tecnologías. ¿En qué cabeza cabe que los partidos se jueguen a reloj corrido, en lugar de detener el cronómetro cada vez que se para el juego? Con el permiso de la liga inglesa, no hay partido en el que no veamos jugadores como torres caer desplomados si su equipo va ganando, fingiendo lesiones que deberían avergonzarles. ¿Qué espíritu deportivo es este? ¿Qué valores transmite?

Pero lo peor de todo es la incoherencia permanente que rodea todo. A finales de 2009, un gol de Henry precedido de mano metió a Francia en el mundial: poco faltó para que la prensa de medio mundo crucificara al hombre por tramposo. Décadas antes, la mano de Dios de Maradona es recordada como otra de las tantas genialidades del argentino.

Igualmente, estamos hartos de escuchar a insignes periodistas calificar a jugadores que se tiran a la piscina de pillos o listos, mientras que de aquellos otros que tratan de seguir jugando pese a sentir el contacto del defensa se dice que les falta picardía o experiencia.

Me hace especial gracia cuando, después de ver los infinitos intentos de engañar al árbitro que se producen en cada encuentro, de pronto un jugador se lesiona, el equipo en posesión del balón lo echa fuera, y acto seguido el otro se lo devuelve. En ese momento el público prorrumpe en apasionados aplausos, celebrando así la honradez y fair play de los contendientes. ¿Se puede vivir más engañado?

Resumiendo, la polémica y la trampa están tan introducidas en el viciado modelo de negocio que ha desarrollado el fútbol, que poco o nada cambiará mientras los dirigentes pertinentes perciban que hay más dinero en dejar las cosas como están, y el aborregado público viva feliz en su placentera inercia.

Artículos relacionados

Comentarios

jaja, ole. Seguro que hay gente que tiene más que calculado cuánto dinero mueve “la mierda del fútbol” y tiene clarísimo que le interesa dejarlo tal cual. Es como cualquier otra industria contaminante.

Juuurl, este tema da para mucho. La deportividad, el negocio, las innovaciones… no puedo unirlo todo tan bien como tú.
Por ahora sólo comentaré algo respecto a las innovaciones tecnológicas: algunas las veo adecuadas y otras innecesarias.
Lo del chip no lo veo bien, eso supondría una pasta indecente para crear una revolución tecnológica que encarecería una barbaridad las cuentas de cualquier federación. No ya la nuestra, pensad en las federaciones africanas o latinoamericanas, teniendo que adquirir miles de esos balones por decreto. Por ejemplo, sería mucho más sencillo y prácticamente gratuito obligar por reglamento a que hubiera una leve pendiente tras la línea de gol, de modo que si el balón bota tras la línea, la pendiente evita que salga de la portería.

Sobre la utilización del vídeo, estoy totalmente de acuerdo pero con algunas limitaciones. Los ejemplos no serían el tenis, el baloncesto o el fútbol americano, ya que son deportes radicalmente distintos al fútbol, con numerosas interrupciones, tiempos muertos, descansos y picos de actividad y excitación. El ejemplo está en el rugby europeo, deporte en el que lo más importante es la dinámica de juego. El vídeo sólo se utiliza en situaciones importantes, a instancias del árbitro y no se tarda ni un minuto en tomar una decisión que es correcta en el 98% de las veces.
Otro característica de este deporte (El Deporte) es que no se detiene el partido cuando hay un lesionado; y en el rugby los que son atendidos os aseguro que están lesionados.
Pues bien, los fisios entran al campo y atienden al jugador mientras el juego, que se intenta que nunca se detenga, continua. De un plumazo acabas con las interrupciones y las simulaciones.

Sólo con aplicar estas dos medidas del rugby, el fútbol sufriría una revolución a nivel mundial, sería mucho más limpio y aportaría, no unos valores perfectos, pero sí mejores.

industria contaminante!

@Fko! te has dejado la prensa deportiva!

Lo de la pequeña pendiente debería ser obligatorio desde mañana mismo, porque eso sí que es verdad que no cuesta un duro. Aún así, no cubriría aquellos casos en los que el balón no toca el suelo y es sacado por el portero estando en el aire. Si es tan caro el tema del chip, se podría hacer un proceso de implantación progresivo, dando plazos de años a las distintas ligas para su implantación, y comenzando lógicamente por las europeas. Y quien dice chip dice cualquier invento que permita saber con certeza si el balón entra o no.

Cuando cité el tenis, baloncesto y fútbol americano, no me refería a que se adoptasen las mismas innovaciones que ellos y del mismo modo, eran ejemplos de deportes mayoritarios que han ido avanzando y mejorando para resultar más justos. Ahora bien , por lo que dices el rugby europeo es el caso que mejor se adapta dadas sus similitudes en el ritmo de juego.

Coherente, contundente, muy bien escrito y estructurado, y además aborda un tema de feroz actualidad… ¿Y te extrañas de que utilice tus posts en mis clases de lengua, Quini? :-)

gracias Luisa! ten cuidado a ver si a fuerza de leerme terminan tan locos como yo ;)

Hola Quini, muy apropiado tu post, justo antes de la copa del mundo !
En la revista FIFA WORLD de Mayo hay un artículo dedicado a esto precisamente. La conclusión era que según qué avances tecnológicos desvirtuaban “de más” el sentido deportivo del fútbol.
Ya sé que voy algo en contra de los demás comentarios, pero yo estoy de acuerdo hasta cierto punto con este discurso.
Por mí, excepto el poder recurrir al vídeo ante una expulsión o verificación de un gol, yo no usaría ningún otro “artefacto” tecnológico. (por cierto, los chips en los balones no incrementan su precio realmente. Una producción de 5 millones de chips para los balones de p.ej. España hace que el impacto en coste recurrente sea nulo).
Así pues, yo sigo votando por jueces de línea profesionales y árbitros profesionales pero sobre todo humanos, con sus errores y preferencias, igual que los futbolistas. Hay que pensar que el trío arbitral también “juega”, no sólo los 2 equipos.
Hala, a debatir….

Hola JJ, sí, jeje, la verdad es que el momento para publicar un post de este tipo es de lo más apropiado…

Para mí el colectivo arbitral no debería ser un factor que pudiese afectar al juego. Son humanos y, por supuesto, pueden equivocarse, por mucha formación y preparación que tengan, con lo que todo lo que se les pueda ayudar mediante la tecnología me parece un avance.

Me parece muy injusto que un equipo gane o pierda un título, o permanezca o descienda de categoría como consecuencia de haber tenido mala o buena suerte con determinadas decisiones arbitrales en partidos puntuales. Siempre se dice que “lo que te dan luego te lo quitan y viceversa”, pero lógicamente no se trata en absoluto de una regla matemática, al margen de las suspicacias que permanentemente existen acerca del trato de favor a los grandes.

No creo que se desvirtuase el deporte ayudando a los árbitros a hacer mejor su trabajo, creo que de hecho ganaría unos valores de los que hoy carece. Si un jugador sabe que los árbitros tienen acceso a las imágenes de todo lo que ocurre en el terreno de juego, se lo pensará mucho antes de tirarse a la piscina, hacer teatro…

El único punto crítico en mi opinión es la implementación de estas mejoras de manera que el ritmo de juego se vea lo menos afectado posible, pero tampoco me parece en absoluto insalvable, pues se trataría de aplicar todo esto únicamente en aquellas situaciones muy dudosas y de especial trascendencia (goles, expulsiones…), las cuales son poco frecuentes.

Deja un comentario