Instrucciones para aprender a morir

Palabras
  1. Comienza recordando (y aprendiéndolo bien, nunca lo olvides) la primera de las reglas: empiezas a morir en el segundo en el que naces. Al principio es doloroso tatuar esa norma en la conciencia. Sé paciente. Después quedará únicamente la cicatriz y habrás de aprender a verla cada día, a convivir con ella, y más aún: a acariciarla con mimo hasta que ya no duela, a asumirla como parte de tu piel y de tu realidad.
  2. Nada desaparece, todo cambia. Las ansias, los deseos, las ideas, los cuerpos, la memoria… todo lo que ahora eres pasará simplemente a ser algo distinto. Serás un esqueleto, o un montón de cenizas, al principio. Pero amplía tu perspectiva a siglos, a milenios incluso. Concédele su tiempo a la naturaleza y al final podrás ser parte de un lago, de un árbol, de un camino. Las moléculas que ahora te conforman se reestructurarán para formar algo nuevo y distinto. Pero estarán ahí. Imagina en qué quieres convertirte (es un buen ejercicio). Y piensa que morir es, simplemente, cambiar de estado dentro del ciclo vital, imparable y tal vez eterno.
  3. De vez en cuando, vuelve la vista atrás. Contempla tu trayecto hasta la fecha y acéptalo sin reservas. Recréate en las fuentes y los prados de cada camino que has ido eligiendo, y no lamentes los desiertos que hubo que cruzar y a los que, al fin y al cabo, has sobrevivido. Olvida las opciones a las que renunciaste y no sueñes con ellas ahora que ya son imposibles. Céntrate en lo que hiciste y no en lo que no hiciste. Recoge tus tropiezos, y sé condescendiente y generoso con ellos. Perdónate.
  4. Prepárate para irte en paz. Aprende a ver tu vida como útil y llena. No sientas que has malgastado tiempo ni oportunidades. Las has usado, en cualquier caso, como tú has elegido usarlas.
  5. Cuando llegue el momento, tiéndele la mano a la muerte con firmeza, sin miedo. Y mírala a los ojos. Y sonríe. Muéstrate sin reservas, dispuesto a acompañarla.

Y da un paso adelante, decidido, hacia tu estado siguiente. Descarta el miedo; cámbialo, en todo caso, por emoción e incertidumbre: la de quien emprende una aventura nueva y desconocida.

Que tengas buen viaje.
Yo ya estoy preparada
y ya sé, vida mía, qué quiero ser después:

parte de tus moléculas,
parte de cualquier cosa
que en otra vida seas
tú.

Artículos relacionados

Comentarios

guuuuuuuuau…además de precioso es terapéutico! Gracias!;)

lo alucinante es que en realidad son instrucciones para aprender a vivir…

:)
Muy bien, jose, has pillao la idea.

… y lanena también, por eso dice que es terapéutico… gracias a los dos :-)

Qué bueno Luisa, he pensado lo mismo que josemalo.

Bravo!

muy bueno, aunque algunas de las instrucciones son muy complicadas! (pero bueno, grande es la recompensa)

y de quién habrán sido las moléculas que estamos usando ahora?
Muy bonito Luisa. A ver si consigo seguirlas todas, no va a ser fácil.

Muy bonito Luisa. Estoy de acuerdo con los Lopez. Lo importante es vivir cada segundo de la vida como queremos vivirla y ser felices. Si te caes te levantas y sigues adelante. No hay q dejar sin hacer aquellas cosas nos llenan para cuando llegue el momento no arrepentirse de nada.
Gracias como siempre x tus bellas palabras y reflexiones, y como no x la terapia (y gratis.. jeje)

Qué acertadas estas líneas justo el día de hoy, en que nos toca decirle adiós a otro grande… José Saramago. Creo que él es un buen ejemplo de esta “guía de vida” (más que de muerte, como ya te han ido comentando por aquí).

Muy bonitas y útiles tus palabras, nos hacen reflexionar y nos invitan a renacer, las veces que hagan falta, en definitiva de eso se trata la vida… ¿no?

Gracias, una vez más, a tod@s.

Va por Saramago, entonces. Os copio unas palabras suyas que, magia, están estrechamente relacionadas con estas instrucciones y con su final: “Nuestra única defensa contra la muerte es el amor”

Madre mía Luisa, siempre que puedo le echo un ratito a este maravilloso rincón, y me encanta. Pero hoy al leer tus palabras me he emocionado y no me he podido resistir a escribirte algo. Ojalá cuando nacemos tuvieramos ya estas instrucciones integradas, nos ahorrarían muchos sufrimientos…, pero a la vez sólo vivir,equivocarnos, sufrir, hace que realmente entendamos lo que tenemos y disfrutemos mucho más…me ha encantado Luisa, enhorabuena, y muchas gracias

Precioso y emocionante.. Muchas garcias Luisa. Amparo

Gracias, I mean…

Deja un comentario