Identidad

Palabras Poemario

No me conocéis.
Si me muriera hoy
no sabríais quién es la que se ha muerto
(menos tú, vida mía).

Cada mañana escojo, según la circunstancia,
la indumentaria exacta y adecuada;
y peino mi actitud según la hora
y el posible escenario.
Y maquillo
la mala cara de los desencuentros;
corrijo las ojeras del fracaso;
máscara en las pestañas de las cuitas,
carmín sobre mi boca
(y sobre mis palabras
para evitar que amarguen o que duelan
a otros.
Ya me duelen a mí,
con eso basta).

Me obligo a llevar puesto
el collar de etiqueta de las formas,
la mesura, la calma.

A veces gritaría,
me volvería loca,
correría sin rumbo, desbocada
sobre brasas de angustia y de zozobra
… pero llevo tacones de prudencia
que encorsetan mis pasos.

(Sólo tú, amor, me miras
y me entiendes.
Y estás).

Por las noches,
ya a solas,
comienzo a despojarme lentamente
de aquello que no soy.
Desmaquillo mi boca de sonrisas;
borro de mi discurso la templanza,
me suelto el pelo, dejo que las penas
y las ojeras pisen sus dominios.
Me descalzo despacio.
Me despojo
de todos los postizos y añadidos.
Y desnuda,
yo por fin, yo en esencia,
me miro en el espejo.
Tan frágil.

Es entonces,
únicamente entonces
(y únicamente tú como testigo),
cuando respiro, cuando
me permito a mí misma
desplegar
y desentumecer
las alas.

Butterfly Woman

Butterfly Woman, de Dominic Harman

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Comentarios

Precioso Luisa. Me hubiera gustado mucho conocerte el otro día, no pudo ser. Se queda pendiente. Saludos

…ué bonito, Luisa. Me ha recordado a uno de mis favoritos de Salinas, que tengo que poner aquí porque es que es demasiao:
“Se te está viendo la otra.
Se parece a tí:
los pasos, el mismo ceño,
los mismos tacones altos
todos manchados de estrellas.
Cuando vayáis por la calle
juntas, las dos,
¡qué difícil el saber
quién eres, quién no eres tú!
Tan iguales ya, que sea
imposible vivir más
así, siendo tan iguales.
Y como tú eres la frágil,
la apenas siendo, tiernísima,
tú tienes que ser la muerta.
Tú dejarás que te mate,
que siga viviendo ella,
embustera, falsa tú,
pero tan igual a ti
que nadie se acordará
sino yo de lo que eras.
Y vendrá un día
-porque vendrá, sí, vendrá-
en que al mirarme a los ojos
tú veas
que pienso en ella y la quiero:
tú veas que no eres tú”.

chiananananaaaaan…(ruidillo de Tamariz)

Muchas gracias, chicas.
Rocío, ya me explicaron por qué no pudiste venir. Estoy deseando conocerte, de verdad. Me han asegurado que eres encantadora y me lo creo, que me lo ha dicho gente con criterio… :-) Prontito, ya verás!

Nena, chiquilla, eso no se haceeeeeeee!!!!! Colgar este pedazo de poema de Salinas al lado de mi poemita es mu cruel, niña! XDDDDDDDDDDDDDD.

No lo conocía y estoy impresionada. Se ponen los pelos de punta, uf… Qué bueno!!!!!! Y sí, tiene mucho que ver con “Identidad”. Curioso… Muchas veces he reflexionado sobre esa idea de que nuestro yo no es, no puede ser, simple. Y en mi caso no creo que se reduzca a dos caras de una moneda, me temo que soy demasiado complicada… Probablemente soy la suma de los cientos de mujeres que hay en mí. Un caleidoscopio, imprevisible y múltiple, con miles de imágenes bonitas y feas y luminosas y grises y corrientes y extrañas pero siempre distintas…
Tomando esa reflexión como base escribí un extraño relato hace un tiempo, “Cajas chinas”. Tan extraño que aún sigue inédito, nadie se atreve a publicarlo, jajaja… Hum… Creo que va a ser lo siguiente que comparta con vosotros en el blog, si a Fran le parece bien. Y a vosotros, por supuesto. :-)

Qué bueno Luisa. A veces incluso dejamos de ser conscientes de algunas de las máscaras que nos ponemos, y llega a darse el caso de que personas cercanas saben mejor que nosotros mismos cómo somos.

@lanena “chiananananaaaaan…(ruidillo de Tamariz)” <– ¡me parto!

Ah! Y a ver ese relato de las “Cajas chinas”, que con lo poco que has dejado caer a mí ya me has dejado intrigado!

Esa era la idea, Quini, esa era la idea… XDDDDDD
Pues nada, ya hablo con Fran a ver. :-)

Si por favor, cajas chinas, cajas chinas….. Bueno, como siempre Luisa… insuperable… es que no se puede decir otra cosa. Pero eso, si, publicad cajas chinas porque ya estoy deseando leerlo. :-))

Hum, has visto, Fran? Ese el sutil velo de misterio y de rareza con el que hemos vestido “Cajas chinas” ha hecho su efecto… Nena, te lo voy a tomar prestado, que me ha gustao:

“chiananananaaaaan…(ruidillo de Tamariz)”

Me he reunido con el equipor de redactores y hemos concertado una cita con los productores para estudiar el tema de las Cajas Chinas.
En una semana envían la respuesta al dpto. de Administración que suele enviar un formulario de aceptación de propuesta (ref.: 451) entre 3 y 5 semanas después de haber recibido el visto bueno.
Tras eso ingreso las tasas y ya podemos disfrutar de tu relato.

Eso suponiendo, digo yo, que el relato pase el filtro de la comisión lectora, y que después el blog y yo lleguemos a un acuerdo económico y también en cuanto a contrato y derechos de publicación y uso posterior de la obra… En fin, tú sabes, lo normal en estos casos… XDDDDDDD

PD.: La parte “ingreso las tasas” me parece interesante, hum…

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