España se inscribe en la historia del Fútbol
La Selección española de Fútbol va a jugar la final del Mundial. Es cierto. Sólo eso ya es un hecho histórico y que quedará en todos los libros, estadísticas y archivos. Pero además quedará, en la memoria de los que lo han visto, lo más importante: cómo lo han conseguido.
En 2008 fuimos campeones de Europa de selecciones, un título que ya habíamos conseguido en 1964. Pero cuando recordamos aquellos partidos vemos a un equipo de jugadores pequeños, técnicos, que se pasaban la pelota a una velocidad como no hacía nadie, y que tenía a un mediocentro que era un seguro de vida. Muy pocas veces se había visto a una selección nacional funcionar como un club, como si llevaran todo el año jugando juntos. Luis Aragonés había sabido adaptar el despliegue táctico del equipo a una generación de jugadores que habían bebido de ese estilo de juego. Y además, los hizo campeones. Las claves: balón controlado, toque raso, desmarque entre líneas y presión colectiva tras pérdida de balón.
Llega el Mundial de 2010, por títulos y por juego España es una de las granes favoritas para todos. Y cuando empiezan a jugar se encuentran que los equipos se les cierran atrás, que algunos jugadores están faltos de forma y no aparece la punta de velocidad para romper defensas. Salvados por el oficio defensivo y la inspiración de Villa, España consigue clasificarse con más problemas de los previstos. Primer choque a vida o muerte: Portugal. A los de Queiroz les puede el miedo, se agarrotan y España pasa, jugando algo mejor pero lejos de su mejor nivel. Siguiente rival: Paraguay. Los guaraníes defienden bien pero los de Del Bosque consiguen desequilibrar y pasan a semifinales. Allí nos espera Alemania, aún con sangre en los colmillos tras despedazar a dos pesos pesados, Inglaterra y Argentina.
Comienza el espectáculo
En la semifinal contra Alemania, el gran partido de este Mundial a tenor de las expectativas que habían levantado unos y otros, vuelve la mejor España. Recuperados el mejor tono físico, el dominio del partido a través del balón, y la verticalidad, Xavi y sus huestes minimizaron a su rival, que pudo hacer poco más que replegarse a su campo e intentar responder a base de contras a la lluvia de golpes que les caía. A los de Löw debemos agradecerles que contribuyeran al espectáculo renunciando al pelotazo y al juego duro. Pero el partido fue un monólogo. España se apropió del balón y controló el ritmo, tuvo las mejores ocasiones y acabó ganando en una jugada a balón parado por alto. Puedes perder un partido que mereces ganar, pero lo habitual es que lo ganes. Y cuando este equipo encuentra el ritmo de circulación de la bola es imparable, nadie puede pasarse 90 minutos persiguiendo un balón que va tan rápido sin agotarse o desesperarse. Una vez más, el equipo gravitó alrededor del chaval de Tarrasa. Cuando Xavi se encuentra, como ayer, todos los que juegan a su alrededor son mejores, y todos los que lo vemos aprendemos, disfutamos y volvemos a entender lo hermoso que es el fútbol.
La final
Holanda – España. Domingo 11-Julio, 20.30 h CET, Soccer City, Johannesburgo, República de Sudáfrica. Hace quince años no lo habríamos soñado. Pero estamos ahí.
Holanda ha ganado sus 6 partidos. Aunque han sido eficaces, no han deslumbrado en ningún momento y contra Brasil estuvieron muy cerca de caer eliminados. Tienen peligro arriba con Robben y Sneijder. Van Persie está algo ausente y esperemos que siga así. En el centro del campo suelen jugar De Jong y Van Bommel, con Sneijder por delante y Kuyt y Robben en bandas. Atrás el orden táctico inherente a la escuela oranje. Como alternativas Elia, Huntelaar, De Zeeuw, Van der Vaart. Seguramente intentarán asfixiar a Xavi y a Xabi Alonso en el centro del campo, esperando una pérdida de balón y una contra rápida. La clave, como siempre, el balón. Si España domina la posesión tendrá el partido de cara.
Pronóstico: Holanda 0 – España 2.
Pitará el inglés Webb. Suerte para él y que no tengamos que volver a nombrarlo.
Obviamente, puede pasar cualquier cosa porque el fútbol es, por suerte, impredecible. Como dice el maestro Rafa, no es cierto que nadie recuerde a los perdedores. Hay equipos que han dejado su impronta en la memoria de los aficionados sólo por haber definido un estilo o haber hecho un fútbol digno de recordarse. La República Checa de Nedved, la Holanda de Cruyff (¿puede ser que el flaco sonría al ver su estilo de juego redimido por una derrota de la Holanda de hoy?, es irónico al menos…), y tantos otros. Algunos aficionados del Barça de Guardiola alardean de los títulos, y otros de que su equipo haya engrandecido al deporte. Ojalá con España pase igual, se gane o se pierda la final. El juego de la Selección se merece el premio del título mundial, y los aficionados que disfrutan de esta forma de ver el fútbol se merecen que sea España la campeona. A este equipo se le recordará siempre por haber hecho crecer el Fútbol, y eso ya no nos lo quita nadie. Gracias, y suerte.
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Comentarios
Bravo Aleix, sí señor.
Firmo, afirmo y me reafirmo: no es cierto que nadie recuerde a los perdedores.
España no sólo juega contra Holanda, también contra el autobús de Maguregui, el catenaccio y el “todo vale” de Mou.
Me encanta que esta final haya sustituido al lamentable Francia-Italia de hace cuatro años; ahí, dando ejemplo. España y Aleix.
amén. Desde 1982, como crio que era idolatraba a arconada y sus secuaces con independecia del fútbol que jugaran, no había vuelto ha sentir nada parecido y ya han pasado años.como dice aleix el fútbol vuelve a ser hermoso viendo jugar a España. Viva naranjito. Muerte al puto pulpo. Ruker




UAU! Menudo análisis! Estructurado, coherente,informado. Y muy bien escrito! Bravo, Aleix!
(…y luego os asombra que utilice el blog pa mis clases de lengua, ay. Ya quisiera yo encontrar material de esta calidad en mucha de la prensa supuestamente profesional…)