hacia el borde
Voy remando hacia el borde de un recuerdo vacío
que espera tras la sombra del próximo recodo,
un lugar enclavado en el centro de todo
aquello que no es mío.
Procuro no salirme de mi propio extravío
para que mis temores encuentren acomodo,
solo la incertidumbre me orienta de algún modo,
del resto desconfío.
Yo sé que hasta el desvío más viejo de la historia
prefiere la memoria del río a la del puente.
Mientras suena el acorde silente de la noria
me confirma el espejo que ya no estoy enfrente.
Contemplando de lejos mi propia trayectoria
voy remando hacia el borde de un recuerdo inminente.
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Comentarios
La mayoría somos puentes, me temo. Hace falta mucho valor para atreverse a ser río.
Magnífico el poema. Rezuma genialidad, jose. Ya nos irás contando qué paisajes descubres en cada orilla, qué leños se te atraviesan en la corriente, qué viajeros se suman al trayecto. Ser puente es más llevadero cuando tenemos un río debajo que se convierte en nuestros ojos y nuestros sentidos, que nos cuenta su diario de viaje y nos transporta a otros lugares a través de las Palabras. Ser puente es un privilegio con ríos como tú. :)
gracias a todos.
aunque yo no hubiera llevado tan lejos la metáfora… de hecho el que tiene ojos es el puente, el río tira más pa ciego si nos ponemos así, jeje. en fin, no sigo exprimiendo la imagen, que me salgo del poema, juep.
besos


me has dejao fatal…fatal de bien!!!