el veneno
Las siete ocho minutos. Abro el word,
levanto la mirada del portátil
y a falta de una rima más versátil
me sacudo los versos de alcanfor
y me entrego a la hipnosis de rigor
empujando el cursor en el vibrátil
y nervioso teclado hacia un volátil
destino consabido. Alrededor
no hay nada más, solo mi mente en trance
siguiendo la consigna del veneno
que me inyectó el arcángel satanás.
Las siete treinta y ocho, mal balance:
en la vida dos cuartos de hora menos
y en internet un soneto de más.
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Comentarios
Bueno, hay que confesar que en media hora salió una primera versión y después costó más tiempo llegar a esta. Pero cambiar los versos de las horas me hubiera obligado a seguir modificando, y luego a cambiarlos otra vez, y así hasta el infinito, se hubiera convertido en un motivo de suicidio, y eso habría sido incompatible con terminar la tesis, así que había que tomar una decisión y se quedó así…
Es una maravilla. Eres único para conjugar estructuras clásicas con temáticas y términos innovadores. Eso, al fin y al cabo, construir líneas novedosas sobre cimientos clásicos, es lo que hace un verdadero artista. Los demás se quedan estancados en el alcanfor… ;)


Mal balance?
1/2hora para un soneto?
Yo hubiese tardado 100 cuartos de hora para algo mucho más vulgar…