FCB
Ronaldinho, ¿te revisamos el contrato ahora?
Ronaldinho llegó al Barça el verano de 2003.
Lo que su amigo Sandro Rosell le ofrecía era un contrato inferior en cantidades económicas al del Manchester y al del R.Madrid (que era para la temporada siguiente) pero mucho más atractivo en otro aspecto: todo el club (y no un club cualquiera) giraría en torno a él. Con la promesa de revisar el contrato cuando llegaran tiempos mejores.
Un club a la deriva (III). El director deportivo.
La obligación de un director deportivo es confeccionar una plantilla competitiva y compensada. Que se adapte al sistema de juego que va a practicar el equipo. Y por otro lado tener controlado el mercado de jugadores.
A día de hoy la plantilla del primer equipo del FCB es la más descompensada de los grandes equipos europeos. De ahí que sea la menos competitiva. Y eso hay que agradecérselo a Txiki Beguiristain, del que ya no dudo que saldrá del club por la puerta de atrás y culpando a otros. Al tiempo.
Un club a la deriva (II). El cuerpo técnico.
Creo que este post va a ser corto.
En el fútbol actual, rodearte de grandes colaboradores es la base para conseguir éxitos. Hasta los entrenadores “estrella” (Capello, Benítez…) se basan en un equipo técnico, totalmente desconocido para la mayoría, pero del que no se separan durante su carrera profesional.
En el Barça Rijkaard está acompañado de Eusebio Sacristán, Johan Neeskens y Juan Carlos Unzué.
Pero, ¿qué ha dicho Edmilson?
“En el mundo hay buena gente y mala. En nuestro vestuario hay buena gente, pero otros que parece que no quieran nada. Nosotros, dentro de nuestro grupo de jugadores y entrenadores, formamos una familia. Y muchas veces tenemos en una familia una oveja negra. Tienes gente que piensa distinto, y gente que tiene gusto”
“el mundo en el que vivimos nosotros, los jugadores, es un poco distinto, porque el dinero, el éxito, la fama, las mujeres y las cosas fáciles hacen que a veces los verdaderos valores se vayan apartando”
Un club a la deriva (I). El mister.
La historia de siempre. Un club entra en barrena y todos apuntan al más débil.
A día de hoy, en el Barça y su famoso entorno el debate no es si echar a Rijkaard o no. Sólo se habla de cuándo echarle y su sustituto.
El político Laporta ya ha dicho a los medios que el problema del Barça es técnico. Públicamente ha culpado a Frank.

