12. Despedida
(Soleares)
Antes de empezar siquiera
ya sabíamos lo que había:
tú resplandor, yo ceguera;
tú remanso y yo agonía…
Cómo cerrar esta historia
si no habrá segunda parte…
Aunque no tenga memoria
me acordaré de olvidarte.
Me llevo los huracanes,
apaciguo el terremoto,
empapelo mis volcanes
y mis cristalitos rotos…
Me voy, pero dejo atrás,
a la deriva en tus mares,
palabras sin amarrar
y un cante por soleares.

