9. Cuando la noche se enciende
(Milonga)
Cuando la noche se enciende
la luz se queda contigo,
con tu llaga por testigo
la soledad me pretende
y la única que me entiende
es la guitarra que canta
tu memoria en la garganta
y el baile de la victoria
del perdedor de la historia
que más que perder se planta.
Ya que ha terminado el parto
déjame ser tu enemigo;
desde que no estás conmigo
en el drama de este cuarto
soy un actor de reparto;
ya que está sin aire el cielo
llévate el viento contigo
que no me alcanza el postigo
pa contener el revuelo
de mis trozos por el suelo.
Me asegura esta milonga
que no queda fuego amigo
alrededor de tu ombligo,
pero si esto se prolonga,
se ponga como se ponga,
voy a empezar a bajarte
de las ramas y llevarte
por las llamas de mi vida,
voy a buscar la salida,
voy a salir a buscarte.

