Tercetos

 

La vida se presenta y me despoja

de pétalos y ramas, de colores,

de juventud. Pausado, se deshoja

este tronco que soy, entre dolores

mitad de parto, la otra mitad de duelo.

 

No me asusto. No tiemblo. Sé que hay flores

que a medida que pierden luz (y pelo)

desarrollan las alas. Y que entonces,

más hermosas que nunca, alzan el vuelo.